La familia Litri entrega un traje de luces para hacer realidad el nuevo Simpecado del Rocío de Punta Umbría

La historia de la Hermandad del Rocío de Punta Umbría volverá a quedar vinculada a la familia Litri mediante un gesto que recupera una tradición iniciada hace seis décadas. La Hermandad Matriz de Almonte ha hecho entrega a la filial puntaumbrieña de un traje de luces perteneciente a la colección que Miguel Báez Spínola, Litri, donó en 2010 y que permanece custodiada en la sede social de la institución almonteña.

La cesión, realizada de común acuerdo con el diestro, se enmarca en la conmemoración del 60.º aniversario de la Hermandad del Rocío de Punta Umbría y tiene una finalidad patrimonial y devocional muy concreta: hacer posible la confección de un nuevo Simpecado, que tomará el relevo de una pieza estrechamente ligada a los orígenes de la corporación.

Un legado familiar que se remonta a 1966

El significado de esta donación trasciende el valor material del traje de luces, puesto que reproduce un vínculo que comenzó en 1966, cuando Miguel Báez Espuny, Litri padre, entregó uno de sus trajes de torear a la hermandad. A partir de aquella donación se confeccionó el primer Simpecado de la corporación de Punta Umbría, estableciendo una relación que ha perdurado a lo largo de las generaciones.

Ahora, sesenta años después de aquel primer gesto, la generosidad de la familia Litri vuelve a incorporarse a la historia de la filial onubense. La entrega del nuevo traje permitirá impulsar un proyecto destinado a renovar uno de los principales signos de identidad de la hermandad, manteniendo viva la conexión entre su patrimonio, su memoria fundacional y la devoción rociera.

Entrega en la Casa Hermandad

El acto se ha desarrollado en la Casa Hermandad de la institución almonteña, una vez concluida la Sabatina mensual celebrada en honor a Nuestra Madre. En este marco tuvo lugar la entrega de la pieza, perteneciente a los fondos que la Hermandad Matriz conserva en sus dependencias sociales.

La iniciativa constituye un nuevo capítulo en una historia compartida por dos generaciones de la familia Litri y la Hermandad del Rocío de Punta Umbría. Un legado que, desde 1966 hasta la actualidad, ha encontrado en el traje de luces un elemento de unión entre la tradición taurina y la devoción a la Patrona de Almonte, y que ahora servirá de punto de partida para la realización de un nuevo Simpecado.