La Hermandad de Emigrantes cierra el curso rociero con la Misa de Acción de Gracias y un emotivo relevo del hermano mayor

La corporación onubense culmina la Romería de Pentecostés con la bendición de un nuevo Guion de la Inmaculada y un amplio programa de actos de convivencia

La Real Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío de Huelva ha celebrado en la noche de ayer su tradicional Misa de Acción de Gracias por la pasada Romería de Pentecostés, una cita que ha servido al mismo tiempo como clausura oficial del curso rociero en la filial onubense y como punto de encuentro para hermanos, devotos y allegados en un ambiente de marcada emoción, agradecimiento y sentimiento de hermandad.

La celebración ha adquirido además un especial significado por el hecho de que la corporación afrontará a finales de este año un proceso electoral destinado a la elección de una nueva junta de gobierno, una vez concluya el mandato de cuatro años del actual presidente, José Francisco Garrido Cruzado, cuya etapa al frente de la hermandad es valorada internamente como de balance ampliamente positivo para la vida institucional.

Un relevo cargado de emoción en el ofertorio

Uno de los momentos más significativos de la Eucaristía se ha producido durante el ofertorio, con el desarrollo del tradicional acto de traspaso de vara y medalla del hermano mayor, una de las ceremonias de mayor carga simbólica dentro de la vida interna de la hermandad.

En este contexto, Jesús María Muñoz Muñoz, que ha coincidido además con la celebración de su cumpleaños y que ha visto cumplido el anhelo que le acompañaba desde la infancia de ejercer esta responsabilidad, ha hecho entrega de las insignias a María Ángeles Cordero, integrante del coro de la hermandad, quien igualmente llevaba años deseando asumir este compromiso, aplazado hasta ahora por motivos familiares.

El acto ha estado marcado por una notable carga emocional, simbolizando la transmisión de responsabilidad y la continuidad de una tradición profundamente arraigada en la vida devocional de la corporación.

Celebración litúrgica y acompañamiento musical

La Santa Eucaristía ha estado presidida por Jaime Cano Gamero, vicario episcopal para los Bienes Diocesanos y Relaciones Institucionales, canónigo de la Santa Iglesia Catedral, párroco de Nuestra Señora de la Merced y director espiritual de la hermandad.

El acompañamiento musical ha corrido a cargo del Grupo de Tamborileros y del Coro Joven de la Hermandad de Emigrantes, cuyas interpretaciones han contribuido a realzar la solemnidad del acto litúrgico, mientras que los asistentes han sido recibidos a las puertas de la capilla por los propios tamborileros de la corporación, en un gesto de hospitalidad cargado de tradición rociera.

Bendición de un nuevo patrimonio para la Inmaculada

Tras la finalización de la Misa, se ha procedido a la bendición del nuevo Guion de la Inmaculada, una pieza que pasa a engrosar el patrimonio artístico y devocional de la hermandad y que ha sido donada por Belén Requena Laviña.

La obra ha contado con la participación de distintos talleres y autores: la pintura ha sido realizada por Antonio Cazorla, los bordados han sido ejecutados por Talleres Salteras, la orfebrería corresponde a los talleres de Emilio Méndez y el diseño ha sido elaborado por el hermano de la corporación José María Carrasco Salas, configurando así un trabajo colectivo de notable valor artístico.

Reconocimientos y convivencia fraterna

Durante la jornada también se ha llevado a cabo un intercambio de presentes entre el presidente de la hermandad, José Francisco Garrido Cruzado, y el hermano mayor saliente, Jesús María Muñoz, momento en el que el primero ha dedicado unas palabras de reconocimiento a la labor desarrollada durante su mandato y a la colaboración mantenida con la junta de gobierno.

Finalizados los actos religiosos, numerosos hermanos, familiares y amigos se han trasladado al Casino Minero de Corrales para participar en el tradicional Gazpacho Rociero, una convivencia en homenaje al hermano mayor saliente que se ha desarrollado en un ambiente de fraternidad, agradecimiento y convivencia compartida, reforzando los lazos internos de la corporación.

La jornada ha concluido con la actuación del grupo Jarampa, que ha puesto el cierre musical a una cita marcada por la emoción, el reconocimiento y el espíritu festivo tras la culminación de la Romería de Pentecostés.

Inicio de una nueva etapa en la hermandad

Con esta celebración, la Hermandad de Emigrantes abre oficialmente un nuevo ciclo rociero, invitando a hermanos, devotos y rocieros a continuar participando activamente en la vida de la corporación y a fortalecer los vínculos de unión que han caracterizado su trayectoria desde su fundación, consolidando así su papel como una de las entidades de referencia en la devoción al Rocío en Huelva.