La Hermandad de la O presenta un cartel simbólico para anunciar el Sábado de Pasión de 2026 con la Virgen como joya devocional

Una obra del grupo artístico “Laetare” que sintetiza la identidad devocional de la corporación cordobesa

La Hermandad de la O de Córdoba ha dado a conocer el cartel anunciador de su salida procesional del Sábado de Pasión de 2026, una obra pictórica concebida por el grupo artístico “Laetare”. La presentación de esta pieza se produjo en el marco del cuarto día del quinario que la corporación dedica a su titular, Nuestro Padre Jesús de la Victoria, convirtiéndose así en uno de los momentos destacados de estos cultos.

La obra ha sido concebida como una composición aparentemente sencilla, pero cargada de significados simbólicos, en la que se entrelazan diversos elementos que remiten directamente a la espiritualidad, la iconografía y la identidad propia de la hermandad.

El protagonismo central de la Virgen de la O

En el núcleo de la composición se sitúa la imagen de la Virgen de la O, convertida en auténtico eje visual y devocional del cartel. Su representación adopta la forma de un camafeo que aparece visualmente tallado en coral y engastado en oro, recurso estético que transforma la imagen en una joya antigua de profundo carácter simbólico.

La elección de este formato responde a dos referencias significativas. Por un lado, alude al tradicional enjoyamiento de la imagen mariana con broches y piezas de coral, rasgo distintivo de esta advocación. Por otro, establece una evocación directa a la ciudad de Córdoba, históricamente vinculada al arte de la joyería y la orfebrería.

El rostro de la Virgen aparece modelado con la textura cálida del coral, cubierto con mantilla y surcado por lágrimas, transmitiendo una expresión íntima y serena de dolor. El conjunto se presenta como un colgante antiguo culminado por un broche, reforzando la idea de una pieza preciosa destinada a custodiar una imagen de profunda devoción.

Un paisaje simbólico inspirado en el Señor de la Victoria

El entorno visual del cartel se estructura a partir de un horizonte fragmentado que adopta la forma de un campo poblado por lirios y cardos, plantas cargadas de significado en relación con Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus Tres Caídas.

En esta composición simbólica, los cardos evocan el dolor, la dureza del camino y la aspereza inherente al sacrificio, mientras que los lirios representan la pureza y la victoria final. La convivencia de ambas especies configura un paisaje alegórico que sugiere que la caída no constituye una derrota, sino un paso necesario en el camino hacia la redención.

El verde penitencial como fondo de la escena

Todo este paisaje se levanta sobre un fondo dominado por un intenso color verde, tono que remite directamente al color característico de los antifaces de los nazarenos de la hermandad. Este elemento cromático refuerza la conexión entre la obra y la identidad penitencial de la corporación.

La escena queda además delimitada por un marco en tonos ocres que recorre el perímetro del cartel. Más allá de su función ornamental, este recurso actúa como un elemento que encuadra la composición a modo de pequeño retablo o pieza devocional, como si la imagen central se tratara de una joya antigua cuidadosamente custodiada.

La forma del camafeo como referencia directa a la advocación

El propio diseño del camafeo introduce un elemento adicional de simbolismo. La forma ovalada del colgante remite visualmente a la letra “O”, estableciendo así una alusión directa al nombre de la advocación mariana que da título a la hermandad.

De esta manera, el cartel articula tres elementos esenciales dentro de su discurso visual: el verde penitencial que identifica a la corporación, el paisaje simbólico vinculado al Señor de la Victoria, y en el centro la delicadeza de una joya que guarda el rostro doloroso de la Virgen de la O.

El resultado es una imagen que condensa identidad, devoción y esperanza, valores que cada Sábado de Pasión se hacen visibles en las calles de Córdoba con la salida procesional de la hermandad.

El proceso de digitalización y tipografía del cartel

Junto a la creación pictórica, la hermandad ha querido destacar la labor de Ángel Vega García, responsable de la digitalización de la obra y del diseño de la tipografía que acompaña al cartel.

Su intervención ha permitido trasladar la pintura a su formato final respetando fielmente la composición original, al tiempo que ha aportado la claridad gráfica necesaria para su correcta reproducción y difusión.