La Hermandad de la Piedad de Palmeras denuncia públicamente a un orfebre por un presunto incumplimiento reiterado de contrato y anuncia acciones legales

La corporación cordobesa asegura que emprenderá acciones legales tras un año de espera para la entrega de unas potencias encargadas al taller de José Ismael Moya Bos, de Dos Hermanas

La Hermandad del Santísimo Cristo de la Piedad, radicada en el barrio de Palmeras de Córdoba, ha emitido un comunicado oficial en el que denuncia públicamente al orfebre sevillano José Ismael Moya Bos, domiciliado en Dos Hermanas, por un presunto incumplimiento reiterado de contrato tras la adquisición de un juego de potencias destinado a su Titular, el crucificado de la cofradía.

Según explica la corporación cordobesa, la pieza fue encargada y abonada en el mes de julio de 2024, y desde entonces no se ha producido su entrega, a pesar de haber existido “más de una docena de compromisos incumplidos” para su finalización y envío. “La última promesa de entrega se produjo en el día de ayer, sin que se haya materializado”, asegura la hermandad, que califica la situación como “un engaño continuado” y una “conducta fraudulenta”.

La cofradía afirma disponer del “contrato de compraventa, la transferencia bancaria correspondiente al pago de las potencias y un amplio historial de conversaciones” mantenidas con el citado artesano, que según su versión, habría incumplido sistemáticamente sus compromisos contractuales. A juicio de la Hermandad de la Piedad, “a todas luces se ha reído de la Hermandad, de sus hermanos y de todo el barrio de Palmeras”, lo que agrava el malestar generado entre sus miembros.

Asimismo, según señala el comunicado oficial, la junta de gobierno ya ha decidido emprender acciones judiciales, no solo por el presunto incumplimiento del contrato firmado, sino también “por los perjuicios causados a la cofradía”, dado que el estreno de las potencias estaba anunciado para la pasada Cuaresma y Semana Santa, viéndose finalmente frustrado por esta situación.

En su exposición de motivos, la hermandad asegura que José Ismael Moya Bos “ofrece artículos de orfebrería a precios competitivos que luego no realiza”, y que una vez ha percibido el importe “no procede a su entrega, sino que posterga sucesivamente la fecha de finalización con falsas promesas”. Siempre según la versión de la hermandad cordobesa, se trataría de un supuesto modus operandi reincidente, que habría afectado a otras entidades religiosas y particulares.

En este sentido, la cofradía asegura haber contactado con otras hermandades y numerosos particulares que se encuentran o se han encontrado en la misma situación, con el objetivo de constituir “un frente común que imposibilite que este tipo de situaciones fraudulentas se repitan”.

Desde la corporación penitencial de Palmeras se insiste en que esta denuncia pública tiene como objetivo proteger a otras hermandades, visibilizando un presunto comportamiento que, según insisten, ha generado “grave perjuicio moral, institucional y patrimonial” a su corporación.

La hermandad no ha hecho público aún el detalle de las medidas jurídicas concretas que adoptará, pero asegura que se actuará “con determinación y por los cauces que en derecho correspondan”.