Una obra de Manuel Obregón, titulada La Presencia, será ofrecida al Pontífice el 18 de junio como homenaje por el XXV aniversario del Jubileo del año 2000
La Hermandad de los Escolapios ha anunciado con inmensa alegría y profunda emoción que ha sido invitada oficialmente a participar en una jornada de especial significación en Roma, donde tendrá el honor de entregar personalmente al Papa León XIV una obra pictórica conmemorativa, realizada por el reconocido artista y hermano de la corporación Manuel Obregón, titulada La Presencia. El acto se celebrará el próximo 18 de junio en el marco de una audiencia privada en el Vaticano.
La noticia, recibida con sincero estupor en el seno de la cofradía, reviste un carácter particularmente simbólico: justo un cuarto de siglo después de que María Santísima del Mayor Dolor procesionara por tierras romanas durante el Jubileo del año 2000, la corporación granadina volverá a escribir una página luminosa en su historia con este gesto de cercanía eclesial y artística hacia el Romano Pontífice.
Una pintura cargada de simbolismo
La pieza elegida, expuesta en la reciente muestra conmemorativa del XXV Aniversario de la Hermandad, se presenta bajo el título La Presencia, y está realizada con procedimiento acrílico y graso mixto sobre lino belga, con unas dimensiones de 116 x 90 cm. En palabras del autor, la pintura articula una doble alegoría: por un lado, recrea el encuentro espiritual entre la Virgen del Mayor Dolor y Su Santidad León XIV en la basílica romana de San Giovanni dei Fiorentini, acontecido el pasado 17 de mayo; por otro, reflexiona sobre la Presencia continua de María en la vida del cristiano a través de la liturgia.
La composición evoca también el vínculo que une a la Hermandad con el papado desde su histórico contacto con San Juan Pablo II, y se sustenta teológicamente en las palabras del Papa Francisco I, quien subrayó que María “miraba con el corazón” y enseñaba a recordar desde el amor de Cristo.
Representación institucional en la audiencia
A la audiencia con el Papa asistirá la Hermana Mayor de la corporación, doña Fátima Sánchez Valenzuela, acompañada por el presidente de la Federación de Cofradías de Granada, don Armando Ortiz. Ambos serán los encargados de trasladar al Santo Padre el testimonio devocional y artístico de esta cofradía nazarena, como parte de una jornada de comunión que reunirá también a otras hermandades que participaron en el Jubileo del 2000.
En su comunicado oficial, la Hermandad ha querido expresar “una gratitud desbordante y sincera a la Federación de Cofradías y a Su Santidad por este gesto de confianza”, asegurando que este nuevo hito será vivido “con espíritu de comunión y con el recuerdo emocionado de aquella histórica procesión del 18 de junio de 2000”.
Una efeméride para la historia
Para la Hermandad de los Escolapios, este viaje a Roma no es solamente un acto protocolario, sino una renovación profunda de su compromiso eclesial y mariano, al tiempo que una oportunidad para revivir, con una nueva luz, el acontecimiento que marcó a toda una generación de cofrades granadinos.
Aquel 18 de junio del año 2000, María Santísima del Mayor Dolor cruzaba solemnemente la columnata de San Pedro, portando en su mirada la esperanza de todo un pueblo. Hoy, 25 años después, vuelve a resonar su eco en Roma a través del lenguaje del arte, en un gesto que trasciende el tiempo y la forma, para hablar de la Presencia viva de María en la Iglesia.





