La Hermandad de los Gitanos de Utrera desarrollará en los próximos meses un plan de conservación preventiva y mantenimiento de sus enseres textiles, que será llevado a cabo por la empresa Sila Restauración.
Este proyecto, considerado de especial relevancia para la corporación por su novedad y alcance, sitúa a la Hermandad en un lugar destacado dentro de este tipo de actuaciones patrimoniales.
Contenido del contrato y primeras actuaciones
El acuerdo con Sila Restauración contempla intervenciones directas sobre las piezas y la elaboración de propuestas de mejora en aspectos como la manipulación, traslado, almacenaje y exposición de los bienes textiles de la Hermandad.
Los trabajos se han iniciado este verano con el estudio del techo de palio y del manto de Nuestra Señora de la Esperanza, sobre los que se está realizando un análisis organoléptico y fotográfico detallado. A partir de estos exámenes se confeccionarán mapas de daños para cada pieza, documentos que permitirán identificar y localizar las patologías presentes.
Asimismo, se efectuarán pruebas de limpieza sobre los bordados para evaluar la viabilidad de intervenciones futuras más profundas. De manera complementaria, se acometerán tareas como la limpieza de residuos de cera y la consolidación puntual de hilos metálicos, contribuyendo así a la estabilización y preservación del estado actual de los tejidos.
La empresa encargada de la conservación
Sila Restauración fue fundada en 2020 por la restauradora linense Marina Muñoz Villalta, graduada en Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la Universidad de La Laguna. Su labor se centra en la conservación y restauración del patrimonio textil sacro y cofrade, colaborando con hermandades e instituciones eclesiásticas de las provincias de Sevilla, Cádiz y Córdoba, interviniendo piezas como mantos, sayas, estandartes, dalmáticas, túnicas, bambalinas o textiles litúrgicos históricos.
La experiencia de su fundadora incluye estancias prácticas en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) y una relación activa con dicha institución a través de diversos proyectos de conservación y restauración.
Reconocimiento a las Hermanas Bordadoras
La Hermandad ha querido también poner en valor la labor que, desde hace casi cuarenta años, realizan las Hermanas Bordadoras, cuya dedicación ha contribuido significativamente al enriquecimiento del patrimonio textil de la corporación.
Un objetivo común
Con este plan, la Hermandad y Sila Restauración trabajarán de forma conjunta para garantizar la preservación y disfrute de estos bienes patrimoniales por parte de las generaciones futuras de hermanos, fieles y devotos.





