La hermandad sevillana consolida su vínculo musical con dos formaciones que se han convertido en pilares de su identidad musical
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento y María Santísima de Regla Coronada, conocida popularmente como Los Panaderos, ha rubricado recientemente la renovación hasta 2027 de los acuerdos con las dos bandas que cada Miércoles Santo acompañan su estación de penitencia, reafirmando así su fidelidad a unas formaciones que han logrado integrarse de forma indisoluble en el pulso musical de esta histórica cofradía de la Madrugada sevillana.
La Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Victoria, más conocida como Las Cigarreras, continuará un año más poniendo sus inconfundibles sones tras el paso de misterio, donde el Señor del Soberano Poder es prendido en el huerto de los olivos. Por su parte, el palio de María Santísima de Regla Coronada volverá a estar arropado por la elegancia y solemnidad de la Banda de Música de Santa Ana de Dos Hermanas, una formación consolidada entre las más prestigiosas del panorama andaluz.

La hermandad ha querido agradecer públicamente la entrega, la profesionalidad y la constancia de ambas bandas, valorando especialmente su implicación en un proyecto musical que ha trascendido lo meramente funcional para convertirse en un sello devocional y artístico que define la esencia del Miércoles Santo panadero.
Dos décadas de fidelidad compartida
La vinculación de estas dos bandas con la corporación de la calle Orfila se remonta a la Semana Santa de 2003, año en que ambas debutaron en el cortejo tras la reorganización de los acompañamientos musicales. En aquel entonces, Las Cigarreras tomaron el relevo de la Banda del Sol, que había acompañado al misterio desde los años ochenta hasta 2002. Por su parte, la Banda de Música de Santa Ana sustituyó a la extinta Banda de la Esperanza de Triana, que hasta entonces ponía sus notas tras el palio.
No obstante, la relación entre Las Cigarreras y Los Panaderos hunde sus raíces en décadas anteriores. Entre 1981 y 1993, esta agrupación ya fue la encargada de acompañar al paso de misterio, por lo que su regreso en 2003 supuso una recuperación de la memoria sonora de aquellos años dorados para la formación.

Con esta renovación, la Hermandad de los Panaderos apuesta por la continuidad y la excelencia musical, manteniendo una alianza que ha demostrado con creces su solidez, tanto en lo artístico como en lo emocional. En cada Miércoles Santo, la ciudad vuelve a estremecerse con los acordes que brotan entre los cirios y el incienso, en un diálogo perfecto entre música y devoción.





