La Hermandad de San Benito vivió en la jornada de ayer una tarde cargada de simbolismo y emoción, al celebrarse la presentación y bendición de una nueva pieza patrimonial: la «Túnica de la Juventud», promovida con motivo del cincuenta aniversario de la fundación del grupo joven de la corporación.
El acto tuvo lugar justo antes de la toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno, en un contexto de especial significado para la vida interna de la Hermandad. Esta iniciativa, impulsada por los propios jóvenes como ofrenda conmemorativa, supone un hito que aúna tradición, fe y compromiso generacional.
La túnica, bordada en oro fino sobre terciopelo púrpura, ha sido ejecutada por los prestigiosos talleres de Jesús Rosado Borja, en la localidad sevillana de Écija. El diseño ha corrido a cargo de Javier González Castellano, quien ha concebido una ornamentación plenamente inspirada en la estética y lenguaje artístico de la cofradía, caracterizada por su riqueza barroca y su profusión floral.
El bordado se estructura con un diseño simétrico, donde un doble galón perimetral da forma a la composición. Desde el motivo central, arranca un despliegue decorativo que remite a una «alfa» vegetal, formada por hojas que serpentean siguiendo la curva del perímetro. Las mangas de la prenda también han sido profusamente bordadas siguiendo esta misma línea estilística. Destacan entre los motivos florales las azucenas, símbolo recurrente en el discurso iconográfico de la corporación.

Uno de los elementos más emotivos de esta pieza se encuentra en su interior: el forro de la túnica lleva inscritos los nombres de más de un centenar de donantes, entre los que se incluyen familias y grupos vinculados a la Hermandad, que han contribuido generosamente a la realización de esta iniciativa.
Con esta obra, la juventud de San Benito no solo deja constancia de su medio siglo de historia, sino que renueva su compromiso con la Hermandad y con su patrimonio devocional. Como colofón al acto, se encomendó la pieza al Señor de la Sagrada Presentación, con una plegaria para que guíe, proteja y fortalezca en la fe a las nuevas generaciones.
La «Túnica de la Juventud» quedará, desde ahora, como símbolo tangible del fervor juvenil que ha marcado medio siglo de vivencias cofrades en el seno de San Benito.





