El cabildo extraordinario respalda por aclamación la intervención del IAPH sobre una de las grandes obras de Juan de Mesa, con traslado inmediato a la Cartuja y un proceso de conservación de ocho meses
La Hermandad del Amor ha aprobado la restauración y conservación del Santísimo Cristo del Amor en el transcurso del cabildo general extraordinario, celebrado este lunes 15 de junio de 2026, en el que la propuesta ha sido respaldada por aclamación por los hermanos reunidos, quedando así autorizada la puesta en marcha de una intervención de extraordinaria relevancia patrimonial, artística, científica y devocional sobre una de las imágenes más significativas de la imaginería barroca sevillana, obra de Juan de Mesa y Velasco, una decisión que se ha adoptado tras la exposición técnica previa y el debate interno correspondiente al desarrollo de la sesión. La propuesta ha sido elaborada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), organismo especializado en la conservación, investigación y restauración de bienes culturales, cuyos estudios técnicos han servido de base para un proyecto orientado a la protección material, la estabilidad estructural y la correcta preservación de la policromía histórica de la imagen, habiendo sido explicada previamente a los hermanos por el jefe del Centro de Intervención del IAPH, José Luis Gómez Villa, invitado a tal efecto, al igual que el director del Instituto, Juan José Primo Jurado, en una sesión informativa previa a la deliberación que ha precedido a la votación final.
El cabildo ha sido celebrado en la Iglesia Colegial del Divino Salvador de Sevilla y ha estado presidido por el delegado diocesano de Patrimonio, Antonio Rodríguez Babío, desarrollándose en un ambiente de notable expectación que ha llegado a provocar la formación de largas colas para acceder al templo debido al interés suscitado por la decisión, en el marco de una convocatoria de carácter extraordinario dada la trascendencia del asunto sometido a consideración de los hermanos.
Un proyecto de conservación con duración de ocho meses y traslado inmediato
La propuesta de intervención y conservación contempla un periodo de actuación aproximado de ocho meses, durante los cuales la imagen del Santísimo Cristo del Amor será trasladada de manera inmediata a las instalaciones del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, situadas en la Isla de la Cartuja, una vez queden resueltos los últimos detalles logísticos y administrativos vinculados a esta intervención, integrándose este traslado dentro del protocolo técnico previsto para el desarrollo del proceso. El proceso incluye diversas actuaciones de conservación destinadas a afianzar la estructura de la imagen y contribuir a una adecuada preservación de su policromía, integrando procedimientos técnicos de consolidación, análisis y estabilización del conjunto escultórico, estando previsto además que, una vez finalizado el proceso, la imagen del Santísimo Cristo del Amor regrese a la Iglesia Colegial del Divino Salvador, donde volverá a presidir sus cultos anuales de Reglas, recuperando así su ubicación habitual dentro del calendario litúrgico de la hermandad.
Intervención sobre la estructura y la policromía de la imagen
El proyecto aprobado contempla un conjunto de actuaciones de carácter conservativo orientadas a reforzar la estabilidad estructural del Crucificado y a garantizar la adecuada preservación de su policromía original, tras los análisis previos realizados sobre la obra, incluyendo entre las intervenciones previstas la recolocación y adhesión de fragmentos de la corona, así como el tratamiento específico de diversas grietas, fisuras y fendas presentes en la madera, con el objetivo de consolidar la integridad física de la talla. Asimismo, el documento establece criterios especialmente rigurosos respecto a la reintegración volumétrica de pérdidas, de modo que únicamente serán restituidos aquellos elementos cuya configuración original pueda acreditarse mediante evidencias documentales, gráficas o fotográficas suficientemente fiables, mientras que las pérdidas no documentadas serán registradas y conservadas en su estado sin reconstrucción material, garantizando así la trazabilidad de cualquier intervención futura.
En relación con la policromía histórica, el proyecto contempla una fase inicial de limpieza superficial destinada a eliminar acumulaciones de polvo, suciedad ambiental y otros depósitos adheridos a la superficie del Crucificado, junto con la fijación puntual de estratos policromos inestables que presenten riesgo de desprendimiento, garantizando así la estabilidad de los materiales originales, mientras que adquiere especial relevancia la propuesta de eliminación de repintes históricos, barnices oscurecidos y otros materiales añadidos en intervenciones anteriores, ya que según los estudios del IAPH estas capas alteran la lectura estética de la imagen, dificultan futuras intervenciones de conservación y provocan una distorsión cromática respecto a la apariencia concebida originalmente por el autor, por lo que la actuación persigue recuperar una lectura más fiel de los valores visuales y artísticos del Crucificado bajo criterios estrictamente científicos, conservativos y patrimoniales.
Estudios previos, difusión y reintegración final
Antes de acometer cualquier intervención sobre estas capas, el proyecto prevé la realización de catas, ensayos controlados, pruebas de limpieza y análisis físicos y de laboratorio, destinados a estudiar el comportamiento de los distintos materiales presentes en la imagen, con el objetivo de determinar los procedimientos más adecuados para intervenir sin provocar alteraciones, debilitamientos o daños en la policromía original ni en los elementos estructurales. El documento contempla además un criterio de máxima prudencia, estableciendo que si durante el desarrollo de los trabajos se detectara cualquier riesgo para la conservación del Crucificado, la intervención podría limitarse exclusivamente a una limpieza superficial básica, acompañada de pequeñas actuaciones de consolidación y fijación en las zonas que así lo requieran, reforzando así la seguridad global del proceso.
La propuesta incorpora igualmente un apartado destinado a la divulgación patrimonial de los resultados de la intervención, con el objetivo de facilitar a hermanos, fieles, investigadores y devotos la comprensión del alcance de los trabajos y de los hallazgos que puedan producirse durante el proceso, mientras que una vez finalizadas las fases de estabilización y limpieza el proyecto contempla además la reintegración de determinados estratos de preparación y policromía, con el fin de recuperar la uniformidad visual del conjunto y favorecer una adecuada lectura artística, histórica y devocional de la imagen.
Una obra fundamental de Juan de Mesa y su contexto histórico
La importancia de esta intervención se vincula directamente con la relevancia del Santísimo Cristo del Amor, obra realizada por Juan de Mesa y Velasco, una de las figuras más destacadas de la escultura barroca española, situándose la documentación histórica en el año 1618, cuando la entonces fusionada Hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén y del Amor de Cristo encargó la ejecución de la talla a través de su mayordomo, Juan Francisco de Alvarado. El contrato, firmado el 13 de mayo de 1618, establecía que la imagen debía realizarse en madera de cedro, mientras que la cruz se ejecutaría en madera de borne, fijándose un precio de mil reales, equivalentes a treinta y cuatro mil maravedíes, recogiendo además el compromiso del escultor de realizar personalmente la obra, sin intervención de oficiales de taller, comprometiéndose a no abandonarla hasta concluirla completamente y entregarla “en toda perfesión”, según la fórmula contractual.
Los primeros trabajos se desarrollaron en el taller del escultor en la antigua Cañaverería, actual calle Joaquín Costa, quedando formalizada la carta de pago el 4 de junio de 1620, una vez finalizadas y entregadas las imágenes contratadas, en un proceso que sitúa la obra dentro de la primera etapa de producción del imaginero.
Una de las grandes referencias del barroco sevillano
La trascendencia del Cristo del Amor se ve reforzada por tratarse del primer crucificado realizado por Juan de Mesa, circunstancia que incrementa su valor dentro de la historia de la escultura procesional andaluza, tratándose de una imagen de 1,81 metros de altura que ha sido considerada por numerosos especialistas como una de las grandes referencias del barroco sevillano, destacando por la monumentalidad de su anatomía, la intensidad expresiva de su composición y el equilibrio entre naturalismo, dramatismo y espiritualidad.
El historiador José Hernández Díaz, en su estudio publicado en 1972, la definió como “una de las obras más interesantes e importantes del arte sevillano”, subrayando su composición sustentada sobre tres clavos, su relación con el Cristo de la Clemencia de Juan Martínez Montañés y la profundidad técnica de las gubias empleadas por Mesa para intensificar el lenguaje dramático del barroco, mientras que los estudios especializados han destacado igualmente su capacidad para conjugar corporeidad, trascendencia espiritual, realismo anatómico, fuerza expresiva y profundidad devocional, conservando en gran medida su encarnadura original, en la que aún son visibles signos asociados a las hipóstasis cadavéricas, lo que refuerza su excepcional valor histórico y artístico.
Con la aprobación del cabildo general extraordinario, la Hermandad del Amor activa un proceso de intervención de gran alcance sobre el Santísimo Cristo del Amor, consolidando un proyecto de conservación destinado a garantizar la preservación de una de las piezas más relevantes del patrimonio histórico, artístico, cultural y devocional de la ciudad de Sevilla, en un contexto que refuerza su papel como una de las referencias esenciales de la religiosidad y del arte sacro andaluz.





