La Hermandad del Rocío de Marchena anuncia que ya es Hermandad Agregada

El pasado mes de mayo, Santiago Padilla, presidente de la Hermandad Matriz de Almonte anunció que habría nuevas normas para regular a las hermandades filiales, donde se desterraría el concepto de hermandad no filial, que servían para catalogar a las hermandades que, erigidas canónicamente por sus respectivas diócesis, aún no habían sido incluidas por la Matriz entre la relación de hermandades filiales, con todos los deberes y derechos de los que gozan todas ellas, desde el punto de vista del culto en El Rocío, en materia de peregrinaciones o a la hora de utilizar sus símbolos o incluso el Simpecado, representación de la misma Virgen del Rocío. Todo ello bajo el prisma de que hace tiempo que la romería ha crecido sin medida y que hay que comenzar a establecer ciertos límites para que todo pueda seguir controlándose de manera coherente.

Con este nuevo horizonte, en el día de hoy, la Hermandad del Rocío de Marchena, a través de un comunicado ha anunciado que ya se encuentra agregada dentro de la categoría de Hermandades Agregadas a la Hermandad Matriz de Almonte. Una noticia que ha llenado de alegría y satisfacción a los hermanos de esta corporación de la provincia de Sevilla. Padilla adelantó que con esta norma se pretende desterrar el concepto de “no filial”, un término que incluye una negación que “no ayuda” para incorporar a las hermandades no filiales en tres categorías, asociaciones, hermandades de culto y hermandades agregadas. Las hermandades agregadas constituirán un escalón intermedio que gozaría de mayores derechos que las actuales no filiales, como “celebrar misa propia el sábado en las peregrinaciones extraordinarias, bien solas o compartidas con otras hermandades del mismo grupo”. Además, podrán llevar para ello a sus simpecados, algo que ahora no pueden hacer, ya que solo podían utilizarlo en el rosario previo a las peregrinaciones. Además, “podrán también traer el Simpecado a la romería y exponerlo en el lugar de convivencia de la hermandad en la romería, una casa o una acampada”.

Padilla explicó que esta medida “permitirá ser más selectivos a la hora de admitir nuevas filiales y al mismo tiempo no generará frustración como genera ahora no llegar a ser filial” al tiempo que muestra su convencimiento de “que son unas normas que permitir que el Rocío pueda seguir creciendo. Unas normas que se basan en la realidad de que, actualmente, hay “hermandades que llevan décadas esperando a ser filiales, y sabemos que hay un número de hermandades que no llegarán nunca a ser filiales, bien porque su proyecto no termina de cuajar o porque pertenecen a diócesis de fuera de Andalucía donde ya existen hermandades”. “Lo que pretendemos –indica- es que estas hermandades que no van a llegar a ser filiales tengan más derechos que otras y puedan disfrutar de un estatus distinto al que tienen ahora. Por eso se denominará hermandades agregadas en las que convivirán aquellas que podrán optar en el tiempo a ser filiales y las que difícilmente lo conseguirán”.