El Rocío

La Hermandad del Rocío de Villamanrique continua embelleciendo sus Simpecados

La Hermandad del Rocio de Villamanrique sigue con su apuesta por​ seguir aumentando su patrimonio y embelleciendo, más si cabe, sus​ Simpecados.

Asi, tras haber sido aprobado por la Junta de Gobierno, el pasado mes de septiembre fueron encargados​ a Cordonería Alba, casa fundada en 1904 por el abuelo de D. Jesús Espínola Cantero, dueño actual de Cordonería Alba, los cordones para los Simpecados manriqueños de 1766 y y 1987.​ En la confección de los cordones también ha participado “Paquili”, bordador artesanal y Presidente de la asociación de Artesanos de Sevilla.

El cordón para el Simpecado de siglo XVIII ha sido realizado a mano por una​ hiladora manual de 1903. Mide​ 5,50 m y consta de dos patas de plata entrefina y dos cruzadas en seda granate. El pasador es espigado y hecho, igualmente a mano, con una técnica del siglo XVII.

El interior de las jarras son de madera de cedro. Están raseadas con seda granate y en el centro lleva unos pilares formados por briscados, torsales y demás elementos decorativos arquitectónicos en plata. Hay un fuste semirígido revestido con papel de talco, con canutillo inglés y peñasquillos de plata fina. Todo va sostenido con alambre en el interior raseado en plata con nudo turco y final de cairel de hojilla. Las jarras están terminadas con unas asas ​ entorchadas en hilo de plata con adornos de nudos turcos y caireles de hojilla a juego.

Las borlas en las que termina el cordón son de tocón y llamadas catedralicias, son también de madera de cedro en su interior y forradas en seda granate con una malla con torsal de plata hecho a mano. El resto de las piezas de las borlas son pilares y briscados en plata.

Tanto las jarras como las borlas llevan unos talcos raseados con canutillo ingles ​ que son las piececitas que parecen espejitos.

El cordón del Simpecado de 1987 está realizado con la misma hiladora y con la misma técnica. Mide 4,50 m y consta de 4 patas lisas en seda granate mas intenso.

Lleva un pasador espigado igual que el anterior y realizado con la misma técnica, y las jarras son de estilo salomónico en madera de cedro con sus briscados, raseados en plata, con pilares y torsales, además de mingos, especie de lentejuelas con caunitllo inglés en plata. Al lado de las jarras lleva unos adornos cónicos con los mismos adornos.

Y, por último, las borlas, que son de plata entrefina, llamadas de bellotas con un malleado en la parte central y bellotas más pequeñas con caireles como si fueran los flecos de las borlas.