La terrible crisis sanitaria en la que nos hallamos inmersos a consecuencia de la pandemia provocada por el coronavirus covid-19 continúa teniendo una notable incidencia en el normal desarrollo del calendario de cultos y acontecimientos previstos en los cuatro puntos cardinales de Andalucía, alterando lo y provocando la suspensión en buena parte de ellos.
La última de las corporaciones afectadas ha sido la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte que ha informado que «ante el importante ascenso, en los últimos días, de casos confirmados por Covid19 en la comarca y toda Andalucía, la Junta de Gobierno, por responsabilidad, en coherencia con la línea que hemos seguido desde el inicio de esta situación sanitaria y atendiendo a las recomendaciones de las autoridades competentes, ha decidido suspender temporalmente el Calendario de Peregrinaciones Extraordinarias. Si las circunstancias lo permiten, lo retomaremos próximamente». El comunicado concluye subrayando que la hermandad seguirá «muy pendientes de la evolución de la pandemia y rezamos a la Santísima Virgen del Rocío por la pronta recuperación de los enfermos».
Hay que recordar que el pasado mes de septiembre comenzó el calendario de peregrinaciones extraordinarias ante la Virgen del Rocío, la cual se encuentra en la iglesia parroquial de Almonte, al no ser posible su traslado a su ermita debido a la crisis sanitaria generada por el coronavirus. La estancia extraordinaria de la Virgen del Rocío en la Iglesia parroquial de Almonte, a causa de la pandemia del coronavirus, hacía que la peregrinación extraordinaria que, fuera de la romería, realiza cada una de las hermandades filiales a la aldea de El Rocío, tuviera este año como destino la localidad de Almonte y tuvieran que contemplarse medidas excepcionales.
Entre las medidas destacaban el mantenimiento de la distancia de seguridad y mascarillas, limitación del número de peregrinos y limitación del aforo de la iglesia (unas 25 personas acreditadas por hermandad), entre otras, así como la colocación de pantallas en el santuario para las personas que, por restricción de aforos, no pudieran venir a la parroquia almonteña. La medida más drástica que se contemplaba era la interrupción temporal del calendario de peregrinaciones, si la situación sanitaria así lo determinara. De hecho, ciertas hermandades no realizaron su peregrinación al ser complicada la coyuntura de su localidad o ciudad por el Covid-19. Finalmente, esta segunda ola ha llevado a la suspensión temporal del calendario.



