La Hermandad Matriz de Nuestra Señora de la Bella ha dado inicio a un proyecto patrimonial de gran relevancia para su historia reciente: la ejecución de nuevas bambalinas para el paso de palio que cada 15 de agosto acompaña a la Santísima Virgen de la Bella Coronada por las calles del municipio onubense. Con esta iniciativa, la corporación lepera refuerza su compromiso con la conservación y engrandecimiento del patrimonio artístico que envuelve a la devoción secular hacia su Patrona.
Un diseño inspirado en el camarín de la Virgen
El diseño de las bambalinas ha sido confiado al onubense Abraham Ceada, quien ha concebido una composición de estética tardo-barroca. La propuesta se inspira de manera directa en el camarín de la Virgen de la Bella, incorporando rocallas características que evocan su ornamentación original. Dichos elementos culminan en una cenefa repetitiva de ritmo zigzagueante, aportando armonía y movimiento visual al conjunto.
Ejecución artesanal con técnicas históricas
La realización material de las nuevas piezas se encuentra en el taller del bordador lepero y hermano de la corporación, Daniel Prieto González, quien aplica oro fino de primera calidad en la confección, utilizando la totalidad de las técnicas tradicionales del bordado. Entre ellas destacan piezas tejidas, muestra armada, hojilla, cartulina, escamados de lentejuelas, giraspes de seda y oro, mingos de oro y espigas de plata, en un ejercicio de minuciosidad y excelencia artesanal.
Para realzar los volúmenes y la riqueza visual, se han estudiado cuidadosamente los juegos de brillos y mates en cada pieza, perfilando e incluso montando al aire algunos elementos, con lo que se logra una sensación de ligereza y un valor artístico excepcional. El diseño incorpora además flores policromadas y rocallas con puntas de hojilla, generando dinamismo y singularidad en todo el conjunto.
Uno de los rasgos más notables del proyecto es la recuperación de la antigua técnica del enrejado de hojilla, un procedimiento complejo y hoy casi en desuso, que intensifica la luminosidad gracias al destello del oro trabajado.
Remate de orfebrería y firma sevillana
El conjunto final se verá coronado por un fleco de oro con enrejado de torzal, labor que ha sido confiada a los artesanos sevillanos Sergio Guzmán y Esperanza Muriel Alfonso, completando así una obra integral de excepcional valor patrimonial y devocional.










