Apenas unas horas después de haber suscrito con la bordadora Charo Bernardino el contrato de ejecución, en virtud del cual, la Virgen incorporará a su ajuar un magnífico nuevo manto y que en la Parroquia de la Concepción Inmaculada tuviera lugar el emotivo acto de la primera puntá de una pieza que hará historia en la corporación de Nervión, Santa María de Consolación Madre de la Iglesia ha protagonizado su tradicional besamanos en el que ha recibido el cariño sincero de sus hijos y al que nuestro compañero Benito Álvarez ha acudido para dejar testimonio de la belleza de la dolorosa que tallase el inmortal Antonio Joaquín Dubé de Luque, y reflejarse en sus maravillosos ojos azules.





