La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, ha emitido un extenso comunicado oficial en el que, según la versión de su Junta de Gobierno, se desmienten rotundamente las acusaciones vertidas sobre un presunto boicot a determinadas candidaturas de cara al cabildo general de elecciones del próximo 24 de junio. La corporación asegura, a través de este pronunciamiento, que todo el procedimiento se desarrolla con absoluta transparencia y conforme a la legalidad eclesiástica vigente.
«El proceso cumple la normativa diocesana y estatutaria»
Según indica la Junta de Gobierno, el proceso electoral abierto el pasado 21 de abril se está desarrollando “con escrupuloso respeto” a las Normas Diocesanas para las Hermandades y Cofradías, a las Reglas propias recientemente aprobadas por la Autoridad Eclesiástica, y a las indicaciones de la Delegación Episcopal competente. En este sentido, la Hermandad sostiene, según su Junta de Gobierno, que ha seguido todos los cauces previstos y que no ha existido ningún trato discriminatorio hacia ningún hermano.
Asimismo, según la versión ofrecida por la Junta de Gobierno, desde el comienzo del procedimiento se nombró una Comisión Electoral conforme a lo estipulado, la cual ha actuado con plena independencia, eficacia e integridad. Esta comisión —asegura el comunicado— ha ejercido su función sin interferencias y con la máxima rigurosidad.
Documentación y requisitos
De acuerdo con la interpretación expuesta por la Junta de Gobierno, todos los requisitos exigidos para concurrir a las elecciones estaban claramente definidos en la normativa aplicable, sin posibilidad de ambigüedad o interpretación laxa. Según se recalca en el comunicado, ha sido responsabilidad exclusiva de cada candidato aportar correctamente la documentación exigida.
En este contexto, la Junta de Gobierno especifica que en ningún momento se ha impedido a ningún hermano la posibilidad de subsanar errores materiales en los documentos presentados, y que incluso se permitió la entrega posterior de documentación que no fue presentada inicialmente por algunos aspirantes. No obstante, siempre “dentro de los márgenes que establece el derecho”, insiste el gobierno de la corporación.
Uno de los puntos clave del comunicado hace referencia a la polémica sobre la entrega de una declaración no jurada por parte de alguno de los candidatos. Según la Junta de Gobierno, esta omisión no puede considerarse un simple error material, ya que la diferencia entre una declaración jurada y una que no lo es se considera sustancial y jurídicamente relevante. Para fundamentar este argumento, se cita incluso el canon 1199 del Código de Derecho Canónico, en el que se recoge que el juramento —es decir, la invocación del Nombre de Dios como testigo— solo puede hacerse con verdad, sensatez y justicia.
Defensa del procedimiento frente a las acusaciones
Según mantiene la Junta de Gobierno, no se ha producido en ningún momento ni circunstancia acción alguna tendente a dificultar, obstaculizar o boicotear candidatura alguna. La documentación presentada, insisten, fue evaluada según derecho y con objetividad, y su validez dependía únicamente de que cada candidato la hubiera cumplimentado correctamente.
La Hermandad, siempre según la versión de su Junta de Gobierno, lamenta que ciertas interpretaciones hayan tratado de “tergiversar los hechos con mala fe”, buscando el descrédito de la institución. En este sentido, se afirma que las acusaciones de boicot solo pueden entenderse como intentos deliberados de generar confusión y dañar el buen nombre de la corporación, un nombre labrado —se subraya— a lo largo de generaciones de hermanos comprometidos con la fe y con la vida cofrade.
Compromiso con la justicia y la caridad
La Junta de Gobierno concluye su comunicado reiterando su voluntad de seguir garantizando la limpieza y equidad del proceso electoral, actuando con firmeza en la aplicación de las normas pero guiándose, en todo momento, por los principios de caridad cristiana y de justicia. Asimismo, según expresa la Junta, se mantendrá la vigilancia sobre cada fase del proceso para evitar cualquier vulneración normativa y asegurar un desarrollo íntegro del cabildo general de elecciones.
De este modo, la Hermandad de Jesús Despojado, según la versión de su Junta de Gobierno, rechaza de plano cualquier intento de distorsionar la realidad del procedimiento electoral y reitera su compromiso con la legalidad, la verdad y la unidad interna de la corporación.





