Con vistas a la celebración del XXV aniversario fundacional de la Hermandad de Los Dolores de Torreblanca, la Junta de Gobierno de la Corporación de vísperas ha estimado oportuno incluir dos propuestas de carácter extraordinario incardinadas en el cabildo de carácter ordinario que se celebrará el próximo 26 de enero para su aprobación si procede.
Dos propuestas qué consisten en sendas salidas profesionales de ambos titulares de la corporación, una salida extraordinaria de Nuestra Señora de los Dolores y un vía crucis extraordinario con la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo ante Pilato. Además, se someterá a la consideración de los hermanos sendas propuestas de intervención conservativa sobre la imagen de María Santísima de los Dolores y la del Niño Jesús de San Antonio de Padua.
Una hermandad plenamente enraizada en el barrio
En los años 80 llegó a la parroquia de San Antonio de Padua de Torreblanca el padre jesuita Antonio Olmo Civanto para dimsminarlo todo. Apenas siete años después, se creó una asociación de fieles en honor al Santísimo Sacramento y a san Antonio. En 1988 el párroco adquiere una virgen dolorosa del taller de Palacios Malaver. Esta Virgen, bajo la advocación de María Santísima de los Dolores, procesionará por primera vez en 1989 sobre unas andas. En 1990 procesionará con una cruz arbórea detrás, como si se tratara de una Virgen de la Soledad. En 1991 la Virgen procesiona con un palio y con unos respiraderos y varales adquiridos a la Hermandad de la Vera Cruz del Viso del Alcor.
Paralelamente, en los años 80 se crea en el barrio el Centro Cultural del Inmaculado Corazón de María, que saca en procesión una cruz de mayo. En 1989 esta cruz ganó un premio del Ayuntamiento de Sevilla. En 1990 adquieren el paso de la Sagrada Entrada en Jerusalén (conocido como «la borriquita») de una hermandad de la localidad de Marchena y en 1991 adquieren una talla de Jesús Cautivo. En 1992 el Centro Cultural se fusiona con la Asociación Parroquial de Nuestra Señora de los Dolores y San Antonio de Padua. En 1992 procesiona el Jesús Cautivo por primera vez con el paso de «la borriquita» de Marchena. Este paso será usado hasta 2004 hasta que en 2005 el Cristo estrenará un nuevo paso, cuya decoración será finalizada en 2010.
En los años 90 se adquiere una talla de vestir de san Antonio, ya que la primitiva no estaba en buen estado y no era recomendable su salida en procesión. La antigua talla se conserva en la sala de juntas de la hermandad. En 1994 el arzobispo Amigo Vallejoaprueba la creación de la hermandad con su actual título En 1995 la hermandad hará su primera estación de penitencia desde la parroquia del Inmaculado Corazón de María.







