La lluvia acelera la conclusión de la procesión la Virgen del Rocío por Almonte tras la venida

La Parroquia de la Asunción recibe a la Virgen a las 9:35 horas

La Venida de la Virgen del Rocío a Almonte ha concluido a las 9:35 horas con la llegada de la venerada imagen a la Parroquia de la Asunción, poniendo el punto final a un traslado extraordinario que ha quedado profundamente condicionado por la meteorología adversa de esta mañana del 20 de agosto.

La lluvia ha terminado convirtiéndose en uno de los grandes elementos protagonistas de una jornada que había congregado desde horas muy tempranas a una impresionante marea de personas dispuestas a acompañar a la Virgen en su recorrido hasta Almonte. Las precipitaciones, lejos de dar una tregua, han ido ganando intensidad conforme avanzaba la mañana y han obligado a adoptar medidas excepcionales para preservar la imagen durante el traslado.

Una protección impermeable ante la persistencia de la lluvia

Ante las condiciones meteorológicas, a la Virgen se le ha colocado una protección impermeable, una medida motivada por las lluvias registradas durante las primeras horas del día y por la necesidad de protegerla frente a un episodio de precipitaciones especialmente intenso.

El recorrido por las calles de Almonte ha terminado así mucho antes de lo inicialmente previsto. La fuerza y continuidad de los chaparrones han alterado el desarrollo de la procesión y han impuesto un ritmo diferente al inicialmente contemplado, convirtiendo el tramo final de la Venida en una experiencia marcada por la lluvia.

Chaparrones desde antes del amanecer

Las precipitaciones habían comenzado antes del amanecer, inicialmente en forma de chaparrones que fueron adquiriendo una intensidad cada vez mayor. La situación se ha complicado especialmente a raíz de la llegada de la Virgen al Chaparral, donde se produjo uno de los momentos tradicionales del traslado: la retirada del pañito que cubría su rostro y del capote.

A partir de ese momento, la lluvia ha cobrado todavía mayor protagonismo, obligando a afrontar el tramo definitivo del traslado bajo unas condiciones meteorológicas poco habituales y dejando estampas inusuales en una Venida que quedará vinculada al recuerdo de quienes la han vivido directamente.

Una multitud acompaña a la Virgen pese a las inclemencias

Pese a la adversidad meteorológica, una multitud extraordinaria de personas ha acompañado a la Virgen del Rocío durante su llegada a Almonte. La intensidad de las precipitaciones no ha impedido que los devotos permanecieran junto a la imagen en uno de los momentos más esperados de esta Venida.

Y todo ello se ha desarrollado sin que se hayan registrado graves incidentes, pese a las dificultades derivadas de las fuertes lluvias. El traslado ha podido culminar finalmente con la entrada de la Virgen en la Parroquia de la Asunción a las 9:35 horas, cerrando así una jornada singular en la que la devoción, la multitud y la meteorología han quedado entrelazadas en una escena difícil de olvidar.

La Venida de la Virgen del Rocío a Almonte ha escrito de este modo una de sus páginas más singulares, con un final adelantado por la lluvia y con la imagen protegida ante unas precipitaciones que, desde antes de que amaneciera, han condicionado de manera decisiva el desarrollo de la jornada.