La Hermandad de la Macarena se convierte en protagonista de un nuevo hito en la recuperación del callejero histórico de la ciudad tras la inauguración del rótulo cerámico de la antigua “Calle Real”, instalado en la fachada del Museo-Tesoro de la corporación, en la calle San Luis. El acto, celebrado este 1 de marzo, ha estado presidido por el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, y refuerza el vínculo histórico de la Macarena con uno de los itinerarios más simbólicos del pasado urbano sevillano.
La actual calle San Luis recibió la denominación de Calle Real en el año 1533, nombre que conservó hasta el siglo XIX al constituir el camino oficial de entrada de los monarcas a la ciudad. Su recuperación simbólica, a través de este rótulo cerámico, permite devolver visibilidad a un trazado estrechamente ligado a la historia política y ceremonial de Sevilla, hoy enmarcado en uno de los enclaves devocionales más significativos de la ciudad.
La colocación del azulejo adquiere, además, un marcado carácter conmemorativo, al coincidir con el quinto centenario de la llegada de Carlos V a Sevilla en marzo de 1526, con motivo de su matrimonio con Isabel de Portugal. De este modo, el rótulo no solo rescata una denominación histórica, sino que evoca uno de los episodios más relevantes de la Sevilla imperial.
La pieza ha sido elaborada por la Asociación de Ceramistas Niculoso Pisano y cuenta con el patrocinio de la Hermandad de la Macarena, presentando una cuidada policromía en tonos azules, blancos y amarillos, en armonía estética con el retablo cerámico situado a escasos metros del enclave. Esta coherencia visual refuerza la integración del rótulo en el entorno patrimonial de San Luis y en el discurso artístico de la zona.
Durante su intervención, el alcalde destacó que este tipo de iniciativas permiten avanzar en la recuperación de la historia y la identidad de las calles sevillanas, al tiempo que ponen en valor la tradición cerámica como seña cultural propia de la ciudad. En este sentido, subrayó la importancia de la colaboración entre el Ayuntamiento y entidades comprometidas con la conservación del patrimonio histórico.
Con este nuevo rótulo, ya son 18 los azulejos cerámicos con la leyenda “Antigua calle de…” instalados por el Consistorio dentro del proyecto municipal de recuperación del antiguo callejero. A la Calle Real se suman, entre otras, las antiguas denominaciones de Mar, Bayona, Tiendas, Callejón de los Pobres, Sardinas, Tundidores, Cantarranas, La Mosca, Corral del Agua, del Burro, Gradas, Pescado, Aceite, Gitanos de la Cava, Tintores, Venera y San Acacio, todas ellas fruto de la colaboración con la Asociación Amigos de la Cerámica Niculoso Pisano.
La Macarena, una vez más, se erige así en escenario y depositaria de la memoria histórica de Sevilla, integrando devoción, patrimonio y ciudad en un gesto que devuelve al presente el nombre y el significado de una calle que fue durante siglos puerta ceremonial de reyes y símbolo del esplendor histórico hispalense.





