La corporación recopila documentación técnica del proceso artístico y de la posterior intervención de recuperación antes de adoptar medidas judiciales
La dirección actual de la Hermandad de la Macarena se encuentra estudiando la posibilidad de iniciar acciones legales relacionadas con la controvertida intervención realizada el pasado verano sobre la Esperanza Macarena. La junta de gobierno encabezada por Fernando Fernández Cabezuelo ha optado por recabar previamente nuevos informes técnicos y jurídicos con el propósito de esclarecer de manera exhaustiva todo lo ocurrido durante el proceso restaurador que desencadenó una de las mayores crisis recientes en el seno de la corporación de la Madrugada.
La intención de la actual dirección pasa por disponer de una visión completa de los hechos antes de adoptar cualquier determinación. Para ello, la hermandad ha solicitado documentación y dictámenes a distintos organismos y profesionales vinculados tanto a la intervención inicial como a la restauración posterior ejecutada para recuperar la imagen. Entre los informes requeridos figuran los correspondientes al estudio de los Arquillo, al Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico y a otros especialistas relacionados con el caso, incluida la propia Universidad de Sevilla. Según las fuentes consultadas, algunos de esos documentos ya obran en poder de la corporación.
La amenaza de demanda de David Arquillo reactiva el conflicto
El escenario ha vuelto a tensarse después de conocerse la decisión del restaurador David Arquillo de iniciar actuaciones previas a una demanda civil contra la anterior junta de gobierno macarena. El conservador considera que la antigua dirección de la hermandad vulneró su honor al atribuirle públicamente la responsabilidad del resultado final de la restauración y sostener que se excedió en los trabajos inicialmente acordados.
Aquella intervención sobre la dolorosa generó una enorme repercusión tanto en Sevilla como fuera de ella, especialmente tras la reaparición pública de la imagen en la basílica con un aspecto que provocó un intenso debate entre hermanos, devotos y especialistas en conservación patrimonial.
Antes de acudir a los tribunales, Arquillo ha iniciado el procedimiento obligatorio de negociación extrajudicial previsto en los denominados Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC), contemplados en la Ley 1/2025 de Eficiencia Judicial.
Las negociaciones impulsadas por la anterior junta quedaron sin acuerdo
La junta presidida entonces por José Antonio Fernández Cabrero había abierto meses atrás una vía de negociación con David Arquillo y con la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla, entidad que formalizó el contrato de intervención artística. El objetivo de aquellas conversaciones consistía en intentar alcanzar una solución pactada que evitara un litigio civil y que incluyera el reconocimiento expreso del daño causado a la imagen durante los trabajos.
Sin embargo, el entendimiento nunca llegó a producirse. Según ha trascendido, Arquillo no mostró disposición a cerrar un acuerdo y llegó incluso a ausentarse de algunas de las reuniones concertadas durante las semanas posteriores a la Semana Santa y previas a la Feria.
En esos encuentros participaron diversos miembros de la anterior dirección de la hermandad, entre ellos el propio Fernández Cabrero; Enrique Espinosa de los Monteros y Miguel Ángel Fernández, entonces mayordomo y prioste de la Esperanza respectivamente, ambos dimitidos tras la controversia; así como José Luis Notario, consiliario segundo y candidato a hermano mayor en los últimos comicios internos.
Un informe jurídico advirtió de un posible incumplimiento contractual
Antes del relevo al frente de la corporación, la junta saliente había encargado al despacho Nertis ETL Global un informe jurídico sobre el caso. Ese documento, recibido por la hermandad el pasado mes de agosto, apuntaría a un presunto incumplimiento contractual derivado de una supuesta extralimitación en las labores realizadas sobre la imagen, ya que el acuerdo inicial contemplaba exclusivamente una actuación de carácter conservativo.
Esa valoración jurídica abría la posibilidad de iniciar acciones civiles contra los responsables de la intervención, aunque la hermandad trató desde el principio de evitar un enfrentamiento judicial.
La nueva junta insiste en que aún no ha tomado ninguna decisión
La llegada de la nueva dirección tras el cabildo electoral celebrado en diciembre dejó el procedimiento en suspenso, coincidiendo además con el regreso de la Virgen después de la restauración correctora acometida por Pedro Manzano.
Desde la actual junta subrayan ahora que no participaron directamente en la gestión de aquella intervención artística y que su prioridad consiste exclusivamente en reunir toda la información disponible antes de pronunciarse sobre eventuales acciones legales. Las mismas fuentes aseguran igualmente que, hasta la fecha, no se han mantenido reuniones con los abogados que elaboraron el informe encargado por la anterior dirección, por lo que la nueva junta no conoce en profundidad el contenido íntegro de ese dictamen jurídico.
Mientras tanto, el conflicto derivado de la restauración continúa abierto y amenaza con trasladarse definitivamente al ámbito judicial después de meses de tensión interna y de una polémica que sigue dejando profundas consecuencias en el entorno de la corporación macarena.





