El anuario de la Hermandad del Gran Poder recoge un pormenorizado informe del diputado mayor de gobierno sobre la estación de penitencia del pasado año, marcada por dos parones de especial relevancia que alteraron el discurrir habitual de la cofradía en la Madrugada de 2025. Entre ellos, destaca la incidencia derivada de la presencia en Sevilla de la Reina Sofía, quien se encontraba en la ciudad para presenciar el paso de los cortejos procesionales.
Según detalla quien fuera responsable de la hermandad en la calle, José Manuel González Colchón, cuando se solicitó la venia en la plaza de la Campana, el delegado de la Madrugada comunicó que Su Majestad deseaba contemplar el tránsito de la corporación por el palquillo, si bien el séquito acumulaba un retraso de veinte minutos. Desde la institución de San Gregorio se trasladó entonces la petición de que la cofradía “se dejara ir” con el fin de facilitar la llegada a tiempo de la comitiva.
González Colchón subraya en el anuario que aquella solicitud resultaba incompatible con el ritmo ordinario de la procesión y podía afectar gravemente tanto al Gran Poder como al resto de hermandades de la jornada. Así lo ratificó el hermano mayor. No obstante, en una segunda comunicación se indicó que ya no sería necesario demorar tanto el avance, bastando con siete u ocho minutos, dado que el séquito avanzaba con mayor rapidez de la prevista.
En consecuencia, y tal como pudo apreciarse en la carrera oficial, comenzaron a abrirse parejas de nazarenos para ralentizar la llegada del Señor a la Campana y permitir que la Reina pudiera contemplarlo. Esta maniobra supuso un retraso acumulado que, al término de la jornada, contribuyó a que la hermandad de Los Gitanos alcanzara la Campana con casi una hora de demora, después de que otros cortejos también cedieran minutos en el palquillo.
El cruce con la Esperanza de Triana en San Pablo
El segundo de los episodios reseñados corresponde al ya habitual cruce en San Pablo con la Hermandad de la Esperanza de Triana, un encuentro que en los últimos años se ha convertido en uno de los puntos más sensibles del itinerario. Los nazarenos de San Lorenzo acceden por la calle Santas Patronas, mientras que los del arrabal lo hacen por Zaragoza y la Plaza Nueva.
En 2025, el cruce quedó despejado a las 5:10 horas, cuando hasta 2022 se liberaba en torno a las 4:50. El diputado mayor de gobierno explica que, según se informó posteriormente en el Consejo, el techo de palio de Nuestra Señora de la Esperanza estaba cediendo por la acumulación de pétalos, circunstancia que podía comprometer la integridad de la corona. Aun mostrando respeto por la idiosincrasia de la corporación trianera, González Colchón manifiesta no comprender que se produzcan tales situaciones.
Fuentes de la Hermandad de la Esperanza de Triana, por su parte, han señalado que los datos horarios no serían exactos, afirmando que el paso oficial en el cruce se produjo a las 5:05 horas y que incluso atravesaron antes, como evidenciaría una imagen en la que el palio ya se encontraba pasando por Santas Patronas a las 5:00.
Ante este escenario, el anuario recoge una reflexión que, según se indica, comparten numerosos hermanos del Gran Poder: “¿Para qué sirven estos esfuerzos?, ¿qué nos aportan?”. Se lamenta que tales circunstancias obliguen a soportar un incremento del recorrido y un parón considerado injustificado en San Pablo, generando dudas entre algunos hermanos sobre su participación en el futuro. Resulta difícil de asumir —se expone— que una hermandad que invierte casi siete horas en su itinerario, pese a encontrarse tan próxima a su basílica, deba afrontar este rodeo.
Horarios de entrada y demostración de ritmo
Los datos consignados por José Manuel González Colchón pretenden ilustrar el ritmo real de la cofradía durante la estación de penitencia. Tras despejarse el cruce de San Pablo a las 5:10, la cruz de guía accedió a la basílica a las 6:22, mientras que el último integrante del cortejo lo hizo a las 8:03 de la mañana del Viernes Santo.
Estas cifras evidenciarían que, de no mediar parones, la hermandad podría haber regresado antes a su templo, aun manteniendo el rodeo por el Arenal. El análisis se presenta así como una radiografía minuciosa del desarrollo horario de la Madrugada.
Crecimiento del cortejo y autorregulación
El anuario también aborda el notable incremento del número de nazarenos, que está generando dificultades logísticas tanto para la formación del cortejo en la basílica como en la parroquia de San Lorenzo. En este contexto, se recuerda que la corporación continuará “autorregulándose”, como viene haciendo desde 1967, un año después del conocido colapso de la Madrugada, cuyo recuerdo vuelve a sobrevolar la jornada ante el crecimiento de los cortejos.
El reparto de papeletas de sitio fue calificado como un éxito, en línea con la mayoría de las hermandades sevillanas. Se expidieron 3.382 papeletas, 152 más que en 2024, y finalmente participaron casi 3.000 integrantes: en concreto, 2.827 personas entre nazarenos, penitentes, cuerpo litúrgico, costaleros y personal de oficio.
Como dato significativo, se llegó a contabilizar 67 parejas de nazarenos por tramo en el Señor. Por su parte, el conteo oficial del Consejo cifró en 2.632 los nazarenos del Gran Poder, lo que supone un incremento superior al 20 por ciento respecto a 2023, teniendo en cuenta que en 2024 la cofradía no pudo realizar estación de penitencia debido a la lluvia.





