La Merced aprueba intervenir a la Virgen

Será llevada a cabo por Ana Infante de la Torre en fechas por determinar y que tendrá una duración aproximada de seis meses

La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Merced, que preside Pablo Jiménez, ha convocado a sus hermanos a la celebración de un cabildo, que ha tenido lugar este miércoles, en el que se ha sometido a la valoración de la asamblea un informe acerca del estado de conservación de su sagrada titular mariana, Santa María de la Meced. Los hermanos han aprobado, a tenor del informe, intervenir sobre la imagen.

Llegados al punto del informe del estado de conservación de la imagen de Santa María de la Merced, accedió al Cabildo la restauradora Ana Infante de la Torre, que ha dado a conocer el informe que ha realizado tras el estudio en profundidad del estado de la Santísima Virgen, en el que se pone de manifiesto la necesidad de llevar a cabo tareas de limpieza y acometer algunas actuaciones de mantenimiento. El Cabildo ha aprobado por unanimidad la realización de esta intervención, que será llevada a cabo en fechas por determinar y que tendrá una duración aproximada de seis meses.

Además, se ha aprobado la inclusión de “Mercedaria” en el título de la Hermandad, quedando establecido como «Venerable, Ilustre y Mercedaria Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas, Nuestra Madre y Señora Santa María de la Merced y San Antonio de Padua». Por otro lado, se han aprobado por unanimidad de los presentes, las cuentas de 2021 y los presupuestos para 2022.

Nuestra Señora de la Merced, es obra de Francisco Buiza Fernández, ejecutada en el año 1976, ante la imposibilidad de restauración de la antigua dolorosa de la corporación, que fue la que recibió culto desde el año 1955 a 1975. Destaca de la actual imagen, su serena belleza, así como su profunda mirada, que hace que los hermanos mercedarios y fieles en general, la veneren con gran devoción durante todo el año. En un principio esta imagen llevó las manos de la anterior, que es lo único que se había podido conservar, si bien posteriormente fueron sustituidas por las actuales realizadas también por Francisco Buiza, pocos meses antes del fallecimiento del imaginero.