Será realizado en el taller del prestigioso bordador cordobés Francisco Pérez Artés, bajo el diseño del proyectista sevillano Francisco Javier Sánchez de los Reyes
La Hermandad cordobesa de La Merced continúa enriqueciendo su patrimonio material de acuerdo con el camino marcado por su Junta de Gobierno en los últimos años, permitiendo un trascendental incremento en este ámbito que, de manera paulatina, se viene constatando con cada presencia de la Cofradía de San Antonio de Padua por las calles de la ciudad de San Rafael Lunes Santo a Lunes Santo.

Bajo esta premisa la corporación mercedaria acaba de anunciar el comienzo de la ejecución de una nueva pieza que se materializará en los próximos meses. Se trata del faldón delantero del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús Humilde en su Coronación de Espinas. Una pieza cuyo estreno, si se cumplen los plazos previstos inicialmente, tendrá lugar en la Semana Santa de 2026.
El faldón será realizado en el taller del prestigioso bordador cordobés Francisco Pérez Artés, bajo el diseño del proyectista sevillano Francisco Javier Sánchez de los Reyes. Dos artistas íntimamente vinculados a la Hermandad de La Merced en los últimos años, en particular en lo que se refiere al desarrollo conceptual del paso de palio de la cofradía, que se viene enriqueciendo en los últimos años de la mano de ambos.

El paso de misterio de la Hermandad de La Merced fue realizado en Sevilla, por Antonio Martin Fernández, con carpintería de Bailac, siendo estrenada su primera fase en 1997, sustituyendo a uno procedente de la Ciudad de Cádiz y que fue adquirido a la Cofradía del Perdón. La talla fue realizada entre 1997 y 2000 por Antonio Martín Fernández y dorado en el taller de Antonio y Manolo de Sevilla en 2007. Lleva iluminación con candelabros de guardabrisas rematados con originales coronillas realizadas por Manuel Valera a semejanza de coronas de espinas. Es portado por 40 costaleros.
Con el fin de darle la máxima unidad estética y catequética al paso se ha creado un programa iconográfico que parte de tres ejes fundamentales: el carácter sacramental de la Hermandad, la Realeza de Cristo y la vinculación con la Orden de la Merced, siendo estos los principales pilares donde se asienta nuestra corporación. En primer lugar nos encontramos el aspecto sacramental, que va representado en las cuatro cartelas situadas en la parte central del frontal, trasera y costeros del canasto, aquí la iconografía esta íntimamente ligada al sacramento de la eucaristía, tratándose pues, de símbolos eucarísticos, donde aparecen algunos de los temas tradicionalmente unidos a la eucaristía tales como el Agnus Dei o el Pelicano, y tratándose de autenticos sagrarios marcando aun mas el carácter sacramental.
Igualmente en el canasto y flanqueando las cartelas centrales van cuatro capillas, dos en cada costero, donde figuran los Reyes de Israel (David, Salomón, Josafat y Josías), iconografía que entronca directamente con la Realeza de Cristo. Toda la imaginería está realizada en madera tallada policromada por Francisco Romero Zafra, con los atributos iconográficos en plata de ley por Manuel Valera.
Siguiendo en el canasto y junto a las capillas reseñadas, nos encontramos con ocho más de inferior tamaño, que podemos dividir por temática en dos grupos: las cuatro de los costeros, donde se ubican cuatro profetas, cuyo denominador común es el haber profetizado la venida de Cristo, estos son: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. Mientras que en las cuatro correspondientes a la trasera y delantera se ubica una representación del santoral de la Orden de la Merced, de este modo, en el frontal se ubica San Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced y Santa María del Cervelló o del Socorro fundadora de la rama femenina de la Orden mercedaria. Correspondiéndose con la trasera se efigiarán a San Ramón Nonato y a la beata Mariana de Jesús. La inclusión de la orden de la Merced en la iconografía del paso viene justificada por la advocación de la titular mariana de la cofradía Santa María de la Merced.
Sobre el canasto descansa también un mágnífico llamador obra de nuestro hermano Manuel Valera Pérez, que representa a la Virgen de la Merced sedente, sosteniendo sobre su regazo al Niño Jesús. Con su manto ampara y proteje a la ciudad de Córdoba representada en sus edificios más emblemáticos, junto con una representación del Sagrario de nuestra parroquia.





