Las semanas inmediatamente anteriores al ocaso del curso cofrade suele ser una época propicia para que las distintas corporaciones penitenciales que conforman el universo cofrade definan algunos de los detalles esenciales que componen su puesta en escena cuando se convierten en cofradía bajo el cielo de la primavera para hacer testimonio público de fe por las calles de toda Andalucía. Detalles que van desde el nombramiento de los capataces que deberán dirigir a las cuadrillas costaleras que tienen el privilegio de llevar sobre sus hombros a sus titulares hasta la elección de las formaciones musicales escogidas para acompañarlos pregonando la fe.
Es el caso de la Hermandad de la Merced de Córdoba cuya Junta de Gobierno de la Hermandad de la Merced ha nombrado a sus capataces para el próximo Lunes Santo, renovando su confianza en Raúl Casares Zafra, para que continúe siendo el máximo responsable de la cuadrilla de hermanos costaleros del paso de misterio Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas y en Alfonso Casero López e Ismael Brenes Troya para volver a comandar a los hombres que tienen en privilegio de llevar sobre sus hombros a Nuestra Madre y Señora Santa María de la Merced
Una decisión que confirma la máxima, de obligado cumplimiento para cualquier equipo de gobierno que se precie de hacer bien su trabajo, que esgrime que lo que funciona no se toca, y evidenciando el excelente trabajo desarrollado por todos ellos y la confianza mutua que sobre esta magnifica labor descansa, materializando la vocación de permanencia con la que nació su nombramiento primigenio.





