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La Merced regresa a casa

La llegada del mes de septiembre, el mes de la Virgen de la Merced, ha supuesto el retorno a San Antonio de Padua de la dolorosa de Francisco Buiza tras la intervención a la que ha sido sometida a manos de la restauradora Ana Infante de la Torre que ha acometido tareas de limpieza y algunas actuaciones de mantenimiento sobre la imagen. Acompañada de un nutrido cortejo, con puntualidad británica, la Virgen abandonó el convento del Colodro para precipitarse en la marea de fieles que esperaba ansiosa su llegada para ser testigo de como la imagen ha recuperado todo su esplendor.

Magníficamente vestida por Antonio Villar, Santa María de la Merced se ha presentado ante el pueblo de Córdoba entronizada en una parihuela cedida por la Hermandad de la O, con candelería, jarras y moldurón alrededor, caminando al compás de los sones, siempre brillantes, de la Banda de música Tubamirum de Cañete de las Torres, que ha vuelto a dejar una vez más su sello en esta histórica jornada para los hermanos de la corporación del Zumbacón. Según ha explicado a Gente de Paz Antonio Villar, la Virgen ha llevado la saya restaurada por él, el fajín de general, un tocado de punto de aguja, la toca y la corona de salida. Además, ha lucido un manto de vistas, de tisú de plata, cedido por la Hermandad de la Paz y Esperanza para la ocasión.

Con el traslado de hoy la Merced regresa al hogar que abandonase el pasado mes de mayo y se prepara para recibir el cariño imperecedero de sus fieles y devotos a lo largo de un intenso mes de septiembre en el que volverá a convertirse en protagonista absoluta de la actividad cofrade en la ciudad de Córdoba. Como punto de partida este sábado 3 de septiembre de 18:30 a 20:30 horas la Santísima Virgen estará expuesta a la Veneración de los hermanos, fieles y devotos. A las 20:30 horas tendrá lugar una Misa de Acción de Gracias presidida por el Rvdo. Sr. D. Francisco Javier Moreno Pozo, Director Espiritual de la Hermandad y Párroco de San Antonio de Padua. Todo ello como antesala de unas semanas en las que todo convergerá en torno a la bellísima dolorosa del Lunes Santo.