Sin duda, una de las formaciones musicales que mejor gestiona el uso de las nuevas tecnologías es la Banda de Cornetas y Tambores de las Cigarreras de Sevilla, lo que les permite llegar a un gran número de seguidores que pueden estar al tanto de la actualidad de la banda, así como conocer sus entresijos. Es habitual que la formación hispalense eche la mirada hacia atrás, recuperando imágenes del ayer de la mano de su trayectoria musical.
Recientemente la banda cigarrera ha compartido un vídeo del año 1992, cuando ya por aquel entonces acompañaba al misterio del Prendimiento de la Hermandad de los Panaderos de la ciudad de la Giralda, en su estación de penitencia el Miércoles Santo sevillano. En el vídeo se puede percibir el tránsito del imponente paso de misterio por la Campana en su recorrido de vuelta hacia la Parroquia de San Andrés. El color musical, puesto de forma brillante por las Cigarreras, permite que la recién estrenada marcha «Amor de Madre», de Francis González Ríos, suene por el emblemático enclave hispalense mientras el misterio realiza una bella revirá.
Cabe destacar que esta marcha procesional, compuesta en el año 1991, es una de las composiciones que marcó la evolución del panorama musical de la corneta y el tambor, abriendo nuevos horizontes a un estilo en el que predominaba el clásico estilo de la Banda de los Bomberos de Málaga y las marchas de Alberto Escámez. «Amor de Madre», entre otras, supuso una nueva forma de componer para las bandas de cornetas y tambores, que fue acogida con gran entusiasmo por todos los rincones de nuestra tierra, llegando a popularizarse de tal manera que el anterior estilo quedó refugiado en algunas formaciones musicales, como la Centuria Macarena o Esencia -esta más moderna-, que aún permanecen en el estilo de la Banda de los Bomberos de Málaga.
Las Cigarreras siempre ha sido una formación musical que se ha destacado por el atrevimiento a la hora de innovar en el ámbito de las bandas de Semana Santa, siendo además habitual que muchas otras bandas de nuestra geografía pongan sus miras en la formación sevillana a la hora de concebir la composición e interpretación de marchas procesionales. Francis González Ríos fue, sin duda, pieza fundamental para aquella transición de lo clásico a lo moderno que ha llevado el devenir de la corneta y el tambor al momento en el que se encuentra actualmente.





