La formación musical continuará acompañando al paso de palio de la cofradía de San Pedro hasta 2028
La estabilidad es la nota predominante en aquellas corporaciones cuyo funcionamiento se adecua a parámetros que permiten consolidar proyectos a largo plazo, determinando inevitablemente el estilo que imprimen en su fisionomía que se transmite a lo largo de los años de manera prácticamente inalterable.
Una de estas hermandades es la Misericordia cuya esencia se perpetúa en el tiempo y se materializa en la conservación de unas señas de identidad perfectamente definidas que se mantienen a pesar de que las personas que en ellas se desenvuelven varíen, en la creencia de que las personas pasan pero la esencia de las cofradías permanece.
Una premisa que la corporación del Miércoles Santo ha vuelto a evidenciar con la renovación de la banda que acompaña desde 2009 a la Virgen de las Lágrimas, poniendo el contrapunto musical detrás del elegante y sobrio caminar de la dolorosa de la corporación de la Basílica Menor de San Pedro, de tal modo que la Banda de Música de la Esperanza continuará derramando su música tras el personalísimo paso de palio cada Miércoles Santo, consolidando una relación que sobrevive al paso del tiempo.
En el comunicado emitido al efecto, la formación musical cordobesa ha subrayado que «es un verdadero honor y privilegio poder aportar nuestra música y acompañar a la Santísima Virgen en su caminar cada Miércoles Santo, compartiendo momentos de profunda fe y emoción», añadiendo su agradecimiento a la Hermandad por «la confianza depositada en nuestra formación y expresar nuestra emoción por esta etapa que reforzará aún más los lazos que nos unen. Nos llena de ilusión saber que, con la ayuda de Dios, estaremos a su lado en los próximos años».





