La nuera de la mujer fallecida en Córdoba tras sufrir una toxiinfención alimentaria en un cumpleaños el día 4 de enero, que ha afectado a 44 personas con dolores abdominales y diarreas, principalmente, ha manifestado este viernes que el establecimiento de restauración sirvió todo el menú, de modo que «en ningún momento se consumieron alimentos de otro lugar, a excepción de dos tartas: una de yema tostada con trufa y otra de chocolate con nata», cuya aprobación recibió del dueño para llevar y que «en ningún momento puso impedimento», de hecho le aconsejó «dónde comprarlas».
Así lo ha asegurado la mujer en un comunicado a los medios, después de que el negocio sobre el que se investiga la toxiinfección alimentaria con montaditos de pringá ha asegurado que «se consumieron otros productos cocinados, manipulados y adquiridos fuera» de sus instalaciones, como «tartas de celebración y otros».
Al respecto, la nuera de la fallecida ha detallado que el 4 de enero celebró su cumpleaños en esta taberna situada en el centro de Córdoba capital, concretamente, «en un salón justo enfrente que alquilan con asiduidad para eventos varios», refiriéndose a la nave que es propiedad de la Hermandad del Resucitado que se encuentra frente a la taberna. La celebración, que contó con 56 personas, se organizó semanas antes vía ‘WhatsApp’ con el dueño del local y se cerró un menú por persona, con la posibilidad de «algún que otro plato a incluir en el menú».
Según ha indicado, «en el comunicado oficial, el establecimiento en cuestión asegura haber puesto únicamente montaditos de pringá, siendo esto totalmente falso», de modo que «hay 56 personas de testigo del menú de ese día en ese lugar que pueden arrojar credibilidad al presente escrito».
Además, ha comentado que varios amigos sufrieron problemas estomacales la madrugada del 4 de enero y no comieron tarta. «Es más, estas tartas sólo y exclusivamente se consumieron en mi cumpleaños, y, por fuentes sanitarias, se sabe que hubo más perjudicados ajenos a la celebración», ha agregado.
En este sentido, ha apuntado que «sí que hubo, según Sanidad, una intoxicación alimentaria, con informes médicos donde los juicios clínicos lo confirman, así como una investigación con más de 44 afectados». Ante ello, ha pedido «basta de mentiras, sólo queremos paz para afrontar estos duros momentos que nos han tocado vivir».
Por su parte el hermano mayor de la Hermandad del Resucitado, Francisco Mora, se ha desmarcado de todo lo acontecido asegurando que la corporación que preside únicamente cedió el local como hace en muchas otras ocasiones cuando el dueño de la taberna así lo precisa, por lo que ha declinado cualquier responsabilidad en los alimentos que se sirvieron. Adicionalmente ha añadido que esta cesión se produce con cierta frecuencia no sólo al local sino a los vecinos que lo necesitan asegurando que la Hermandad no percibe contraprestación alguna por ello.






