La nueva corona de Ramón León para la Virgen de Luna ya descansa en el Santuario de la Jara a la espera de su coronación

Una obra de arte con raíces en la devoción popular

La nueva corona que engalanará a la Virgen de Luna ya se encuentra en el Santuario de la Jara, preparada para la ceremonia de coronación que tendrá lugar este domingo. Esta pieza ha sido realizada por el orfebre sevillano Ramón León, y su elaboración ha contado con la colaboración de los fieles de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, quienes aportaron oro y plata que forman parte de la corona.

El propio Ramón León ha destacado que trabajar en esta corona ha sido “una verdadera honra y un desafío artístico”, subrayando que la pieza ha sido concebida y ejecutada con ilusión desde el primer momento. La corona representa no solo un objeto ornamental, sino un símbolo de la devoción colectiva y de la identidad religiosa de la comarca.

Detalles técnicos y simbólicos de la pieza

La corona está fabricada con 2,4 kilogramos de plata de primera ley, y cuenta con 65 gramos de oro destinados a la cruz de remate y al resplandor que rodea la luna, evocando la luz celestial. En su diseño se han incorporado cinco amatistas seleccionadas, una circonita de 5 milímetros ubicada en el centro de la cruz, cien circonitas de 2 milímetros que decoran los cráteres lunares y veintiséis perlas naturales colocadas en las puntas de los rayos, reforzando la simbología de luminosidad y pureza.

Asimismo, se ha elaborado la corona del Niño Jesús, con 710 gramos de plata, manteniendo la coherencia estética con la corona principal. Ambas piezas han recibido un baño de oro de 24 quilates, y en elementos clave como la luna central, los ángeles que flanquean la imagen y el monograma “JHS” de la corona menor se ha aplicado un baño de rodio, dotando a las coronas de un acabado luminoso y resistente.

Un proceso de creación meticuloso

Cada fase del trabajo —desde el diseño inicial hasta el pulido final— ha sido realizada con el máximo cuidado, respetando la tradición y el simbolismo religioso. Ramón León ha subrayado que la corona no solo es un elemento litúrgico, sino “una ofrenda del pueblo, un testimonio de devoción y un símbolo de identidad compartida”. La pieza refleja la participación activa de la comunidad, que a través de sus donaciones ha contribuido directamente a esta obra de arte religioso.

Preparativos para la ceremonia de coronación

La colocación de la corona sobre la Virgen de Luna será el acto central de la coronación canónica, que reunirá a las hermandades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, así como a numerosos fieles de toda la comarca. La ceremonia promete ser un evento de gran relevancia cultural y espiritual, en el que la corona se convertirá en símbolo tangible de fe, devoción y tradición.

El Santuario de la Jara se prepara para recibir a los participantes y visitantes, asegurando que la coronación cumpla con todos los requisitos litúrgicos y protocolarios, y permitiendo que la nueva corona sea contemplada en todo su esplendor, reflejando el compromiso y la entrega de la comunidad que la ha hecho posible.

Esta pieza, fruto de la colaboración entre orfebre y feligreses, simboliza la unión de arte, tradición y fe, consolidándose como un elemento central de la identidad religiosa de la comarca y como testimonio perdurable de la devoción hacia la Virgen de Luna.