La O de Córdoba desmiente que haya rechazado el palio completo de la Yedra de Jerez para la Magna

El hermano mayor de la Hermandad de la O de Córdoba, Álvaro Pérez, ha desmentido de forma categórica que su corporación haya recibido, y posteriormente rechazado, una propuesta formal de la Hermandad de la Yedra de Jerez para utilizar su palio completo en el Vía Crucis Magno que se celebrará en Córdoba el 11 de octubre con motivo de la celebración del sexto centenario del primer Vía Crucis de Occidente y el Año Jubilar de la Esperanza convocado por el Papa Francisco.

Este pronunciamiento surge a raíz de la información publicada por el programa televisivo Cofrademanía, que, a través de su cuenta oficial en redes sociales, ha afirmado que la junta de gobierno de la Yedra jerezana había ofrecido el uso de su palio completo a la Hermandad cordobesa, y que esta habría declinado la propuesta “sobre la bocina”, optando por participar en la procesión magna con el suyo propio, aún sin bordar. Ante la pregunta de Gente de Paz, para contrastar la información, Álvaro Pérez ha querido aclarar que esta información no es cierta, subrayando que ni la Hermandad de la Yedra lo ha ofrecido ni la de la O lo ha pedido, y que la hermandad enviará un comunicado en relación a este asunto.

Una joya del bordado andaluz: el palio de la Esperanza de la Yedra

El paso de palio de Nuestra Señora de la Esperanza, titular mariana de la Hermandad de la Yedra de Jerez, es una de las obras más sobresalientes salidas del taller de Esperanza Elena Caro, bordadora insigne del siglo XX. Su ejecución, tanto en diseño como en técnica, lo convierte en un conjunto de excepcional valor artístico. Tal es su categoría, que en 1968 fue expuesto al completo en el Museo de las Cofradías de Sevilla.

Los faldones están confeccionados en terciopelo rojo y presentan un faldoncillo bordado en hilos de oro, rematado con un fleco de canutillo y borlas. Su diseño parte de formas vegetales entrelazadas, con grandes eses de acanto que sostienen cestos florales bordados. Las esquinas lucen broches dorados, y los laterales, medallones rodeados de ornamentación floral en los que se representan la Encarnación y la Asunción, inspiradas en pinturas de Murillo. La cartela frontal, coronada por una corona real, recoge tres escudos: el de la hermandad (con un ancla alada y los anagramas de Jesús y María), el del Emperador Carlos V y el de la ciudad de Jerez.

Los respiraderos, obra de Manuel Rodríguez Pérez, presentan una franja recta con rosetones y elementos vegetales repujados con suma delicadeza. Los varales, jarras y candelería actuales proceden del taller jerezano de Lorenzo, Jiménez y Rueda, con aportaciones anteriores del propio Rodríguez Pérez. La candelería, diseñada por Manuel de los Ríos Navarro, consta de 84 piezas repujadas.

Entre los elementos más singulares destacan los candelabros de cola, con bases en forma de barca sobre el mar, decoradas con ángeles portando atributos pasionistas y marineros. La imagen de la Esperanza, de plata de ley, reproduce fielmente una talla sedente conservada en la capilla del Sagrario de la Parroquia de Madre de Dios, y está ricamente cincelada para imitar el estofado de la imagen original.

El palio en sí, realizado en terciopelo verde y bordado en oro y sedas de colores, presenta caídas con dibujo repetido de inspiración juanmanuelina, cartelas con escudos —entre ellos los de Jerez, la hermandad, San Miguel y las armas de Castilla y León—, y un techo bordado con una gran cartela central en cuyo interior figura un ancla, símbolo de la Esperanza, rodeada de hojas de acanto y roleos sobre una malla de hilos de oro.

Una pieza patrimonial de incalculable valor artístico, cuya excelencia ha sido reconocida durante décadas en el ámbito cofrade andaluz, que se ha visto recientemente envuelta en una inusitada y desafortunada controversia, completamente ajena a la voluntad y al proceder de las hermandades implicadas.