La imagen ha sido intervenida por alumnos de la Facultad de Bellas Artes en el marco de un acuerdo con la Universidad de Sevilla
La Hermandad de la O, radicada en el arrabal trianero, ha celebrado en estos días el regreso de la venerada talla de San Juan Evangelista a su sede canónica, tras haber culminado un delicado proceso de conservación y restauración. La imagen ha recuperado su lugar en el altar de la capilla bautismal, coincidiendo con la bendición que tuvo lugar el pasado viernes, a la finalización de la misa semanal de hermandad.
Un minucioso trabajo académico y técnico
La intervención ha sido desarrollada a lo largo de los últimos meses en el taller de escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, en el marco de la asignatura «Intervención en Escultura», correspondiente al tercer curso del Grado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Esta actuación ha sido posible gracias al convenio suscrito entre la corporación del Viernes Santo y la institución universitaria hispalense, reforzando así el vínculo entre patrimonio devocional y formación especializada.
El proyecto ha estado coordinado por la doctora Beatriz Prado, docente titular de la facultad, quien ha supervisado el proceso ejecutado por un grupo de alumnos compuesto por Ana Bonilla, Rafael Manuel Castejón, Paula de la Cruz, Francisco Javier León y Laura Moreno, contando con la colaboración puntual de otros compañeros como José Manuel López, David Miranda, María del Valle Arquer y Blanca Torres.
Diagnóstico, historia material y restauración ética
Los trabajos comenzaron con una fase diagnóstica rigurosa, en la que se identificaron los deterioros estructurales y estéticos de la escultura, así como las posibles causas de su aparición. Paralelamente, se abordó un estudio de la historia material de la talla, lo que permitió reconstruir cronológicamente no sólo los daños sufridos, sino también las diversas intervenciones a las que ha sido sometida a lo largo del tiempo.
Especial relevancia ha tenido la documentación del daño provocado en julio de 1936, durante los sucesos violentos que afectaron al templo, cuando la imagen de San Juan sufrió importantes desperfectos. La restauración de entonces, aunque necesaria, no se realizó con criterios actuales, empleando materiales y técnicas que con el tiempo han demostrado ser inadecuados.
La limpieza se ejecutó con criterios estrictamente conservativos, asegurando el respeto máximo a la obra original. Gracias a este proceso, ha salido a la luz la notable calidad del estofado y la policromía originales, atribuidos al siglo XVIII, confirmando el alto valor artístico de la imagen.
Una vez completada esta fase, se procedió a la reintegración cromática de las zonas pérdidas y a la recuperación de elementos faltantes, consolidando las partes dañadas con materiales compatibles y reversibles, conforme a la ética profesional de la restauración.
Una recuperación para el culto y la historia
El resultado ha sido una notable recuperación de los valores estéticos y culturales de la talla, que vuelve ahora a su función cultual dentro del templo trianero. La Hermandad de la O ha querido poner en valor no sólo la intervención técnica, sino también el compromiso pedagógico y patrimonial que representa esta colaboración con la Universidad de Sevilla.
El acto de bendición celebrado el 13 de junio, tras la eucaristía semanal, marcó el reencuentro de los hermanos y devotos con el discípulo amado, cuyo testimonio iconográfico forma parte esencial de la iconografía pasionista de esta histórica Archicofradía.
La restauración de San Juan Evangelista se suma así a otras acciones de conservación patrimonial emprendidas por la Hermandad, en su firme propósito de preservar con rigor académico y sensibilidad devocional el legado que atesora su templo de la calle Castilla.




















