El próximo domingo 4 de enero, el emblemático entorno de la Plaza de Capuchinos se transformará en el escenario de una jornada de profunda carga emotiva y festiva con la presencia de Sus Majestades los Reyes Magos. Esta iniciativa, que sitúa a la infancia y a la ancianidad como ejes vertebradores de la celebración, permitirá que los monarcas de Oriente interactúen con la ciudadanía en un marco de tradición y fe, consolidando los lazos comunitarios de la capital cordobesa en los albores de la Epifanía.
Solemnidad litúrgica y acto de Adoración al Divino Infante
La agenda de Sus Majestades dará comienzo a las 10:15 horas con la celebración de un rito litúrgico de gran calado simbólico: la Adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús. Este acto, que tendrá como sede la Iglesia de los Padres Capuchinos, servirá como preámbulo espiritual a la jornada, rememorando el sentido primigenio de la festividad y disponiendo el ánimo de los fieles para los encuentros posteriores. La sacralidad del templo acogerá así el primer saludo de los soberanos en este enclave de especial arraigo devocional.
Un encuentro intergeneracional: del Santuario a la Residencia de Mayores
Tras la conclusión del acto religioso, en torno a las 11:00 horas, la comitiva real se desplazará hacia el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores. En este punto del itinerario, Sus Majestades realizarán una visita cargada de humanidad a la Residencia que se encuentra bajo el patronazgo de la referida advocación. El objetivo primordial de esta estancia es compartir momentos de asueto y esperanza con los ancianos residentes, subrayando el compromiso social de las corporaciones organizadoras y extendiendo la alegría de la Navidad a los sectores más venerables de la sociedad cordobesa.
Recepción multitudinaria en la Nave de Capuchinos y labor de la juventud cofrade
El broche final a esta jornada, bautizada bajo la denominación «De Oriente a Capuchinos», se producirá a partir de las 12:00 horas. El lugar elegido para la recepción oficial será la Nave de Capuchinos, espacio de gran relevancia logística de donde parten los pasos procesionales de las hermandades de la Paz, el Císter y la Divina Pastora. Allí, los soberanos recibirán a todos los niños que deseen conversar con ellos y trasladarles sus anhelos.
Este evento es fruto de la acción coordinada y conjunta de los Grupos Jóvenes de las distintas hermandades del entorno: la Hermandad del Císter, el Redil Eucarístico de la Divina Pastora, la Hermandad de la Paz y Esperanza y la corporación anfitriona, la Hermandad de los Dolores. Esta unión de esfuerzos juveniles evidencia la pujanza y la vitalidad de las nuevas generaciones en la conservación y promoción de las tradiciones más queridas de la ciudad.





