Córdoba

La presencia de los Nazarenos de Priego y la Rambla mantiene en vilo a la organización de la Magna

Dos hermandades de la provincia de Córdoba que rinden culto a una imagen de Jesús Nazareno mantienen en vilo a los organizadores de la Exposición Magna que se celebrará en la ciudad de Córdoba el próximo mes de septiembre, toda vez que se trata de dos de las imágenes devocionales que arrastran un mayor caudal de devoción de cuantas podrían darse cita en este histórico acontecimiento. Se trata de los Nazarenos de La Rambla y Priego.

La Hermandad de Jesús Nazareno de la Rambla, talla que data de 1622, y una de las más sobresalientes del escultor Juan de Mesa y Velasco, no tiene decidida su participación en el acto. Así lo ha confirmado a Gente de Paz su hermano mayor, Juan Sierra, quien ha explicado que el gran número de hermanos de la corporación, así como el hecho de que muchos de ellos no se encuentran censados siquiera en la localidad rambleña, convierten en extremadamente compleja una decisión tan “delicada”.

Según el máximo responsable de la hermandad, será presumiblemente después de Semana Santa cuando se adopte una decisión definitiva, en su Cabildo Ordinario de Hermanos. Una decisión de la que dependerá que su Nazareno, popular y cariñosamente conocido por muchos cofrades del universo como “Hermano” del Gran Poder de Sevilla, cuya posible presencia ha despertado una expectación máxima, participe en este acontecimiento irrepetible.

Por otra parte, la impactante imagen de Jesús con la cruz al hombro, que entregara a Priego de Córdoba el escultor Pablo de Rojas en 1592, conocido como la más veraz representación iconográfica del Nazareno, cuya Hermandad está inmersa en la celebración del 425 aniversario de su fundación, tampoco tiene aún una respuesta definitiva acerca de su participación en la exposición magna.

En este sentido, José Manuel Nieto, Hermano Mayor de la corporación prieguense, ha explicado a este medio que la hermandad no quiere dilatar mucho en el tiempo una determinación al respecto, precisando que será próximamente cuando se ponga sobre la mesa la toma de esta decisión, pero que por ahora, no hay solución a este tema.

Dos decisiones que mantienen en vilo, no solo a los organizadores de la magna, sino a los miles de cordobeses que sueñan con albergar en el corazón mismo de la religiosidad popular de la ciudad de San Rafael a dos de las devociones más inabarcables y multitudinarias de cuantas proliferan en la diócesis de Córdoba y cuya presencia contribuiría a convertir en inolvidable una cita memorable y significativa que algunos parece estar reparando con mimo.