La procesión del Cachorro y la Esperanza en Roma sigue en pie pese a la incertidumbre vaticana

La coordinadora del evento, Paloma Saborido, afirma desde la capital italiana que “todo sigue adelante tal y como estaba previsto”

La histórica procesión en Roma de dos de las imágenes más veneradas del sur de España, el Cristo de la Expiración —popularmente conocido como el Cachorro, de Sevilla— y la Virgen de la Esperanza de Málaga, se mantiene en la agenda del Jubileo de las Cofradías. Pese a la incertidumbre generada en los últimos días por el fallecimiento del Papa Francisco y el inminente cónclave para la elección de su sucesor, la planificación de este acto devocional avanza con normalidad.

Así lo ha confirmado desde Roma Paloma Saborido, responsable de la coordinación del evento, tras una reunión celebrada en la mañana de este jueves con representantes del Dicasterio para la Evangelización, el organismo vaticano encargado de organizar los actos del Jubileo.

La procesión, que reunirá en las calles de Roma a los titulares de dos hermandades emblemáticas, está prevista para el sábado 17 de mayo y, según ha declarado Saborido, no ha sufrido alteraciones: “Todo sigue adelante tal y como estaba previsto. Ahora estamos inmersos en reuniones logísticas”, explicó.

La reciente muerte del Pontífice y la organización del cónclave que designará al nuevo Papa han generado inquietud entre algunos sectores cofrades de Málaga y Sevilla. La posible coincidencia entre la ceremonia de entronización del nuevo pontífice y los actos del Jubileo ha disparado las especulaciones. La clausura del Jubileo de las Cofradías, que incluirá una eucaristía solemne con la presencia de las dos imágenes, está fijada para el domingo 18 de mayo a las 10:30 horas, fecha que podría coincidir con la misa inaugural del nuevo papado, en función del calendario que adopte el Vaticano tras la elección.

No obstante, la Hermandad del Cachorro y la Archicofradía de la Esperanza continúan con los preparativos, sin cambios en su planificación inicial, conscientes de la relevancia simbólica y espiritual que representa su participación en este evento religioso de alcance mundial.

Por ahora, Roma se prepara para recibir a miles de fieles y cofrades que viajarán para vivir este momento único en el corazón de la cristiandad, donde la fe andaluza dejará una huella sin precedentes, incluso en medio de uno de los momentos más trascendentales para la Iglesia Católica.