La procesión que no tendrá Córdoba este mes de mayo

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La Hermandad del Císter fijó el pasado mes de marzo una salida quinquenal para la Reina de los Ángeles

El pasado mes de marzo, los hermanos de la Hermandad del Císter de Córdoba aprobaron en Cabildo General Ordinario la propuesta de su Junta de Gobierno de espaciar en el tiempo la salida procesional de Nuestra Señora Reina de los Ángeles en sus Misterios Gozosos. De este modo, la imagen de gloria dejará de procesionar anualmente en el mes de mayo como hasta ahora, para hacerlo cada cinco años, coincidiendo con los años que terminen en cinco o en cero.

Por tanto la próxima salida tendrá lugar en el otoño de 2025, probablemente entre los meses de septiembre y octubre, entre las festividades de la Natividad de la Virgen (8 de septiembre) y San Francisco de Asís (4 de octubre). Como decimos, esta fecha sustituirá a la tradicional procesión del mes de mayo, por lo que la Virgen, aún a expensas de concretar la fecha exacta, no saldrá este mes de mayo.

La decisión viene acompañada de la institución de un besamanos a la Virgen el 2 de agosto, día litúrgico de Nuestra Señora de los Ángeles, completando así una nueva propuesta cultual que cambia de forma sustancial la manera en que la cofradía rinde veneración a su titular gloriosa.

Aunque desde la Junta de Gobierno se ha indicado que esta medida busca reforzar el carácter extraordinario de la procesión, lo cierto es que la salida anual no ha logrado asentarse en el calendario de glorias de la ciudad. La escasa afluencia de fieles y devotos, así como la limitada participación de hermanos en el cortejo, podrían haber motivado un replanteamiento de la cita, que conlleva además un esfuerzo económico considerable para la hermandad sin un reflejo proporcional en términos de repercusión.

Este cambio, refrendado por la mayoría de los hermanos asistentes al Cabildo, marca un giro en la vida cultual de la cofradía, recuperando para el mes de octubre una procesión que, a juicio de muchos, puede encontrar mejor acomodo estacional, tanto litúrgico como devocionalmente, al tiempo que se preserva el valor simbólico de la Reina de los Ángeles que dio origen a esta corporación.