La Prohermandad de la Bondad presenta un nuevo gallo para el misterio, haciendo gala de una cuestionable gestión de la información

La Prohermandad de la Bondad de Córdoba acaba de comunicar la incorporación de una nueva talla escultórica destinada a integrarse en el misterio de la cofradía. La pieza representa un gallo y fue presentada públicamente en la tarde de este domingo, una vez concluida la Misa de Hermandad celebrada por la corporación.

La obra ha sido realizada por el imaginero Antonio Bernal Redondo, autor de esta escultura que desde ahora pasa a formar parte del conjunto iconográfico de su único paso. Según ha explicado la propia corporación, la ejecución de la talla ha sido posible gracias a la donación realizada por un grupo de hermanos, cuya aportación ha permitido materializar esta nueva incorporación patrimonial.

Desde la prohermandad se ha querido agradecer expresamente la generosidad de estos hermanos, cuyo gesto ha hecho posible la realización de la obra y su integración en el patrimonio artístico de la corporación.

Una gestión de la información manifiestamente mejorable

Este anuncio oficial llegó doce horas después de que un periódico de la capital publicara en exclusiva la información sobre la incorporación de la nueva talla, circunstancia que provocó que otros medios no pudiéramos hacernos eco de la noticia en ese momento y, sobre todo, que los propios hermanos de la corporación recibieran la información con ese mismo retraso, pese a que la corporación tenía conocimiento de que el diario ya había difundido el contenido.

La situación ha generado la impresión de que este hecho no ha sido casual, ya que prácticamente a la misma hora en que la noticia comenzó a difundirse y fue amplificada a través de la cuenta oficial de la corporación, se publicaron mensajes relacionados con la conclusión del besamanos del Señor. En buena lógica, habría sido posible mostrar también las fotografías del estreno de la nueva talla.

Sin embargo, las imágenes del gallo no han sido publicadas hasta doce horas después, lo que ha permitido que la información difundida por el citado periódico tuviera el recorrido suficiente antes de que la corporación mostrara el estreno de la pieza en sus propios canales.

Una torpeza en la gestión de la relación con los medios -algunos de los cuales hemos tratado siempre de manera exquisita a la Bondad-, pero sobre todo una falta de respeto hacia los hermanos, quienes tienen derecho a conocer las novedades de su corporación directamente a través de la corporación y no mediante un periódico antes de que la propia institución lo comunique oficialmente, más allá de que la junta de gobierno puede hacer lo que estime oportuno y, obviamente estar sometida a la crítica por ello.

Pese a todo lo ocurrido, en atención a la profesionalidad y al cariño que este medio ha demostrado siempre hacia la Prohermandad, y tras haberlo sopesado, hemos optado por hacernos eco de la información relativa a esta nueva incorporación patrimonial, toda vez que hemos considerado que tanto los lectores como la propia Bondad están por encima de decisiones de este calado, motivo por el cual se ha decidido informar sobre este hecho con la misma responsabilidad y rigor de siempre.

Todo ello con la esperanza de que situaciones como esta no vuelvan a repetirse y de que, en adelante, todos los medios y los propios hermanos de la corporación sean tratados con el respeto que corresponde, garantizando así una relación informativa basada en la consideración mutua.