La sala de exposición de la Archicofradía de Pasión reabre tras su reforma con nuevas piezas patrimoniales

La Archicofradía de Pasión reabrirá al público su sala de exposición el próximo miércoles 7 de octubre, después de la reforma acometida en este espacio y cuya conclusión quedó marcada por la bendición realizada el pasado 24 de septiembre por Teodoro León. La reapertura permitirá recuperar la visita a un espacio concebido para acercar al público una parte significativa del patrimonio histórico, artístico y devocional de la corporación.

La intervención ha permitido renovar la configuración de la sala y mejorar las condiciones en las que pueden contemplarse los distintos bienes expuestos. El nuevo espacio presta especial atención a los textiles y a las piezas de orfebrería que forman parte del patrimonio de la Archicofradía, ampliando las posibilidades de contemplación de unas piezas estrechamente vinculadas a su historia.

La corona de salida de la Virgen, entre las novedades

Una de las principales novedades de esta reapertura será la posibilidad de contemplar por primera vez en la sala la corona de salida de la Virgen, junto a otros elementos de especial relevancia dentro del patrimonio de la corporación.

El recorrido incorpora asimismo las potencias de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y las potencias mexicanas del Cristo de la Humildad y Paciencia, permitiendo reunir en este espacio distintas piezas relacionadas con los titulares de la Archicofradía.

La reforma posibilita así una presentación más amplia y cuidada de estos bienes, favoreciendo que el visitante pueda aproximarse a detalles, materiales y elementos ornamentales que forman parte de la identidad patrimonial de la corporación.

Horario de visitas

La reapertura tendrá lugar el miércoles 7 de octubre y las visitas se desarrollarán conforme al horario habitual de Capillería. De lunes a viernes, la sala permanecerá abierta de 10:30 a 13:30 horas y de 17:00 a 21:00 horas, mientras que los sábados podrá visitarse entre las 10:30 y las 13:30 horas.

La Archicofradía recupera de este modo un espacio destinado a mostrar una parte de su patrimonio y a favorecer su conocimiento por parte de hermanos, devotos y visitantes. La reapertura supone, en definitiva, un nuevo capítulo en la difusión y puesta en valor de unas piezas que forman parte de la memoria artística y devocional de la corporación.