El final de octubre ha estado cargado de actos para conmemorar el 300 aniversario de la muerte de San Juan Bautista de la Salle. Y es que la celebración de esta efemérides ha culminado con una cita única que ha concitado las miradas de todo la ciudad, toda vez que ha logrado que Córdoba se convierta en un lugar de encuentro para todos los lasalianos. Actos que tendrán como epílogo, este sábado, la XLVIII peregrinación mariana-lasaliana a Santa María en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba.
Este viernes para la historia, 25 de octubre, Córdoba ha sido testigo de la procesión extraordinaria de San Juan Bautista de La Salle hacia el Templo Mayor de la Diócesis de Córdoba, la Santa Iglesia Catedral. La salida se ha producido desde la Parroquia de San Nicolás de la Villa y el paso ha contado con el acompañamiento musical de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Fe de la Hermandad Sacramental de la Sagrada Cena que ha dispuesto un repertorio de sabor clásico para la ocasión con marchas como «A los pies de Sor Ángela» o «Salud de San Bernardo».
El cortejo ha recorrido un escogido itinerario que ha propiciado múltiples momentos para atesorar en la memoria colectiva de los cordobeses, como el paso por Barroso y Blanco Belmonte, o por la estrechez de Conde y Luque, Deanes y Judería. Si bien unas obras han obligado modificar el itinerario en su último tramo, sustituyendo el paso por Magistral González Francés por Torrijos, el cortejo ha llegado al templo mayor de la diócesis a la hora prevista, dejando tras de sí el regusto de las cosas bien hechas y regalando a la ciudad una nueva jornada para incorporar a la pequeña gran historia de la religiosidad popular cordobesa.












