Una actividad de índole social que abre un más que interesante abanico de posibilidades, frente a una necesidad real que hasta ahora no estaba cubierta por nadie
La obra social que desarrollan las distintas corporaciones que conforman el universo cofrade constituye uno de los elementos cruciales de la actividad que realizan a lo largo de su existencia. Una de las patas esenciales de su razón de ser y germen de muchas de las hermandades que terminaron convirtiéndose en penitenciales a lo largo de los siglos. Así lo entienden incluso las cofradías más jóvenes, como la cordobesa Salud de Puerta Nueva que siempre ha situado este objetivo entre sus ámbitos nucleares de actuación y desarrollo.
En este sentido, la corporación de vísperas se ha marcado como uno de sus objetivos a corto plazo, un hermoso proyecto para cuya implementación se han celebrado ya varias reuniones con el ayuntamiento y diferentes delegaciones para que pueda ponerse en marcha en 2025, según ha explicado a Gente de Paz el hermano mayor, Rafael Cano, que ha destacado que la obra social “es sin duda lo más importante, no para mí, –subraya- sino para todas las hermandades, y así tiene que ser”. En este sentido, Cano recuerda que su corporación “es la encargada de llevar la Caritas parroquial”, incidiendo en que “se trabaja mucho por y para las personas que lo necesitan y estamos muy contentos de ello”.
Este nuevo proyecto parte de la actual situación, en la que la hermandad, “aparte de llevar Caritas, colabora todos los meses con la aportación de alimentos frescos y de otra índole que los más necesitados de la parroquia necesitan”. Un apoyo siempre encomiable que la hermandad que Cano preside pretende ampliar, en el convencimiento de que querer “ir mucho más allá”. El nuevo proyecto se llama “Asistencial de la Salud” y se concreta en la creación de grupos de apoyo para familias que puedan precisar de una ayuda de estas características.
“Estas personas colaborarían con las familias que así lo requirieran para quedarse con sus hijos mientras acuden al hospital por algún motivo que estuviera ya concertado”, explica Cano, que concluye indicando que la intención es que sea “un proyecto amplio ligado a la Salud, pero también tocaremos otros, como la colaboración con otros grupos de ayuda social”. Una actividad de índole social que abre un más que interesante abanico de posibilidades, frente a una necesidad real que hasta ahora no estaba cubierta por nadie. En suma, un nuevo proyecto que vuelve a demostrar que las cofradías son mucho más que nazarenos, costaleros y bandas y evidencia la ingente vitalidad de una corporación que presenta una fortaleza y un crecimiento incuestionable y poliédrico.





