La terminación del paso de palio y el inicio de su bordado centran el proyecto de continuidad de Manuel López Lorenzo en el Císter

La culminación del paso de palio de Nuestra Señora Reina de los Ángeles y el inicio del proyecto integral de su bordado se convierten en el eje vertebrador del programa con el que Manuel López Lorenzo concurre a la reelección como hermano mayor de la Hermandad del Císter de Córdoba, en un proceso electoral previsto para el próximo 17 de enero, marcado por la concurrencia de una única candidatura y sustentado en el balance de un primer mandato caracterizado por una intensa actividad patrimonial, espiritual y corporativa.

Un proyecto continuista basado en el servicio, la escucha y la unidad

Manuel López Lorenzo presenta su candidatura desde una concepción del gobierno hermandad fundamentada en la humildad, la responsabilidad compartida y un profundo amor por la Hermandad del Císter, defendiendo que una corporación no se rige desde el protagonismo personal, sino desde el servicio, la escucha constante y el trabajo colectivo. El candidato a la reelección sitúa su propuesta en un contexto especialmente significativo, marcado por los retos y oportunidades que se abren ante la cercanía del cincuenta aniversario fundacional, la convivencia y colaboración con la comunidad de Reverendas Madres Cistercienses y la Fraternidad de Hermanos Menores Capuchinos, el crecimiento sostenido de la acción social y la necesidad de abordar nuevos proyectos patrimoniales con rigor y visión de futuro.

El lema “Todos, todos, todos”, inspirado en el magisterio del papa Francisco, vertebra un proyecto integrador que apuesta decididamente por la unidad, el respeto y la fraternidad como pilares irrenunciables de la vida interna, concibiendo la Hermandad como un espacio donde todos tienen cabida y donde la comunión fraterna da sentido a cualquier iniciativa.

El cincuentenario fundacional como tiempo de memoria agradecida y renovación espiritual

La conmemoración de los cincuenta años de vida de la Hermandad del Císter se plantea como un tiempo de acción de gracias, de memoria agradecida y de profunda renovación espiritual. El proyecto propone celebrar esta efeméride desde la elegancia, la sobriedad, la profundidad y el sentido eclesial propios de la idiosincrasia cisterciense, configurando un programa de actos que sirva de referencia para futuras celebraciones y que se ajuste en todo momento a las normas y directrices de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías.

La organización de actos formativos, cultuales y caritativos permitirá profundizar en la historia de la corporación y en el sentido actual de ser Hermandad, con la aspiración explícita de que el cincuentenario deje una huella espiritual duradera tanto en los hermanos como en la ciudad de Córdoba.

La acción social como eje esencial de la vida hermandad

La Obra Social “Música para Ángeles”, activa desde 2016 y consolidada como un referente de la labor asistencial en Córdoba, ocupa un lugar central en el programa electoral, entendida como el auténtico corazón de la Hermandad. La candidatura se compromete a garantizar su continuidad, su crecimiento y su visibilidad, manteniendo su esencia y su atención preferente a los niños con necesidades específicas y a sus familias.

El proyecto defiende la implicación de un mayor número de hermanos e instituciones, haciendo de la caridad un espacio de encuentro y evangelización compartida, bajo la convicción firme de que la caridad es un camino común que define la identidad cristiana de la Hermandad.

La Casa de Hermandad como hogar común y espacio de fraternidad

La Casa de Hermandad se concibe como una necesidad absoluta y como un lugar de encuentro, formación y convivencia, especialmente relevante para regresar a los orígenes fundacionales de la corporación. El proyecto apuesta por avanzar en este objetivo desde la responsabilidad, la serenidad y el diálogo, siendo plenamente conscientes de que su desarrollo depende de los convenios y acuerdos que se alcancen con la comunidad de Reverendas Madres Cistercienses.

La futura Casa de Hermandad se plantea como un hogar abierto a todos los hermanos, con una atención especial a niños y jóvenes, donde se fomente la vida fraterna y el crecimiento espiritual en un ambiente de acogida y pertenencia.

La formación como base de una fe viva y comprometida

La formación de los hermanos se define como uno de los pilares fundamentales de la vida de la Hermandad y como una herramienta imprescindible para afrontar los retos de la nueva evangelización. Siguiendo las indicaciones del papa Francisco y las directrices diocesanas, el proyecto propone itinerarios formativos adaptados a todas las edades y niveles de desarrollo espiritual.

La implantación de un programa básico de formación cofrade y litúrgica, especialmente dirigido a los nuevos hermanos, se complementa con la actualización continua del resto, situando la Eucaristía como eje central y profundizando en su significado teológico, litúrgico y simbólico, siempre acompañados por el director espiritual y otros sacerdotes invitados. Asimismo, se refuerza el conocimiento de la historia, las reglas, la identidad, los cultos, la Estación de Penitencia, la iconografía, el patrimonio y los valores de la Orden, desde la convicción de que aquello que no se conoce no puede transmitirse.

La terminación del paso de palio y el inicio de su bordado como gran proyecto patrimonial

En el ámbito patrimonial, la candidatura establece como principio irrenunciable la conservación y la restauración frente a cualquier otra actuación, dada la riqueza del patrimonio artístico de la Hermandad del Císter, considerado uno de los más completos de la Semana Santa de Córdoba. El proyecto contempla la elaboración de un protocolo de conservación preventiva y correctiva, así como la aplicación de criterios adecuados de almacenamiento y disposición tanto en la sala expositiva como en los espacios de almacenaje.

Tras la conclusión de los trabajos de dorado del paso de Misterio de Nuestro Padre Jesús de la Sangre, que requieren un mantenimiento periódico, la atención se dirige ahora a culminar el paso de palio de Nuestra Señora Reina de los Ángeles e iniciar el proyecto de su bordado, concebido como una obra de largo recorrido que deberá ejecutarse con amor, rigor, visión de futuro, calidad artística y coherencia estética con la identidad de la Hermandad.

La Virgen Reina de los Ángeles en sus Misterios Gozosos procesiona cada Martes Santo en uno de los pasos de palio más reconocibles y originales de la Semana Santa cordobesa, enriquecido por piezas que constituyen auténticas obras maestras de la orfebrería y el bordado local, fruto de la inspiración y el buen hacer de Fray Ricardo de Córdoba y del fundador Fernando Morillo-Velarde Chiclana. La candidatura defiende la búsqueda de la excelencia cofrade, no solo en lo artístico, sino también en la transparencia, la participación de los hermanos y el asesoramiento de expertos, entendiendo este proyecto como una expresión de devoción colectiva y compromiso común.

El hermano como centro de la vida interna

Por encima de cualquier proyecto material se sitúa el hermano como eje de la vida de la Hermandad. Desde su elección como hermano mayor hace cuatro años, Manuel López Lorenzo ha trabajado por fomentar la unidad, el respeto y la fraternidad, promoviendo la integración, la información y el sentido de pertenencia mediante la cercanía personal del cabildo y el uso eficaz de herramientas digitales.

La política de puertas abiertas desarrollada durante el mandato ha buscado acoger tanto a quienes se incorporan por primera vez como a aquellos hermanos que se habían alejado, constatándose un incremento notable de la participación en Vía Crucis, Rosarios de la Aurora, cultos internos y externos, montajes de altares, limpieza y orden de enseres, montaje de la Cruz de Mayo y otros actos de la vida cotidiana de la Hermandad. El cuidado especial de niños, jóvenes y adultos se mantiene como una prioridad esencial.

Hitos del primer mandato: adquisiciones patrimoniales

El balance del primer mandato de Manuel López Lorenzo, correspondiente al periodo comprendido entre diciembre de 2021 y diciembre de 2025, recoge un extenso conjunto de adquisiciones patrimoniales realizadas gracias a la generosidad de numerosos hermanos y hermanas. Durante este tiempo se ha incorporado un Niño Jesús realizado por Antonio Eslava, el llamador del paso de palio de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, una toca sobremanto en tul de hojilla de oro con conchas de Punto de España, dalmáticas y casulla de color celeste bordadas en sedas del siglo XIX, un manto de salida en brocatel verde manzana, un puñal en plata de ley con esmeraldas y rubíes engastados, un nimbo en metal dorado para San Juan Evangelista, potencias en plata de ley para el Niño Jesús de Rafael Barbero, así como potencias en plata de ley para el Niño Jesús de Antonio Eslava.

El patrimonio textil se ha enriquecido con una túnica bordada en oro sobre terciopelo crema de mediados del siglo XIX para el Niño Jesús de Eslava, junto a diversas túnicas para el Niño Jesús de Rafael Barbero, incluyendo una de terciopelo rojo con espejuelos y lentejuelas, otra en espolín rosa empolvado con encajes y galones de oro, además de una túnica de paño malva para el Señor y una capa de damasco carmesí para San Juan. A ello se suman tocados, blondas, pañuelos, encajes, tules, muselinas, puntos canarios y piezas originales de los siglos XIX y XX, incorporadas al ajuar con criterios de autenticidad y coherencia histórica.

El conjunto se completa con fajines hebraicos, manípulos, cordones, cinturones, gemelos, cruces, medallas, broches, rosarios y flores de talco, todos ellos descritos con detalle patrimonial, reforzando la riqueza devocional y artística de los titulares de la Hermandad.

Proyectos en curso

La corporación ha impulsado un relevante conjunto de actuaciones patrimoniales que inciden directamente en el enriquecimiento y conservación de su acervo procesional, entre las que destaca la confección de una túnica bordada para el Señor de la Sangre, concebida con criterios artísticos y devocionales acordes a la iconografía de la Sagrada Imagen, así como la realización de un nuevo juego de potencias, destinado a realzar su impronta estética y simbólica. A estas iniciativas se suma la restauración integral del manto procesional, intervención acometida gracias a una subvención concedida por la Diputación y completada con fondos propios de la Hermandad, garantizando la correcta preservación de esta pieza de singular valor histórico. Finalmente, se ha procedido al arreglo del baquetón del Paso de Misterio, una actuación técnica imprescindible para asegurar su adecuado ensamblaje con los respiraderos, optimizando tanto la estabilidad estructural como la armonía visual del conjunto procesional.

Actuaciones en pasos, restauraciones y vida corporativa

El mandato ha incluido la terminación del dorado del paso de Misterio, el dorado y estofado de la peana de Carrete, pinturas decorativas, tallado de querubines, remodelación del pollero del palio y nuevas parihuelas para actos penitenciales.

En el apartado de restauraciones se han intervenido figuras, ángeles, marfiles, coronas, insignias, joyas, enseres históricos y piezas devocionales, recuperando su estado original y garantizando su conservación futura.

La vida corporativa se ha visto reforzada con una intensa actividad cultual y social, incluyendo la marcha procesional “Los Ángeles te hicieron Reina”, la reforma de las Reglas, donaciones, peregrinaciones, mejoras estructurales y proyectos en curso, que consolidan una Hermandad viva, participativa y comprometida.

Todo este recorrido configura la base sólida sobre la que la candidatura plantea un segundo mandato, orientado a culminar el paso de palio, iniciar su bordado, consolidar lo alcanzado y seguir avanzando unidos en fidelidad a la identidad del Císter y al servicio de la Iglesia.