El pasado 8 de diciembre, María Santísima de la Esperanza recorría las calles de la feligresía en Solemne Rosario de la Aurora, tal y como marcan sus Reglas.
Tal y como ha informado la Hermandad, la Virgen estrenaba una cruz pectoral de plata con aguamarinas y perlas, una pulsera barbada de plata de ley chapada en oro, rubíes y perlas y unas puñetas de encaje de aplicación de aguja.
Además, la toca de sobremanto, lucía esplendorosa tras haber sido sometida a unas labores de conservación y limpieza por parte de Juan Pablo Morales. Estos trabajos han consistido en la reubicación del refuerzo de cuero, la consolidación de nudos de la malla, reintegrando los tramos necesarios. Así como la eliminación de depósitos superficiales.





