La Trinidad culmina uno de sus anhelos

El pasado viernes, la Hermandad de la Trinidad vivió un día importante marcado por la culminación de un proyecto que muchos de sus hermanos habían anhelado durante años. La necesidad de un espacio de almacenamiento adecuado se hizo evidente desde la llegada del paso del Sagrado Decreto en 1994. A lo largo de las décadas, la Hermandad se vio obligada a mudarse a varios locales en régimen de alquiler.

En el cabildo general celebrado en enero de 2024, los hermanos votaron a favor de la adquisición de un nuevo almacén. Gracias a su apoyo, la Hermandad cuenta ahora con un lugar idóneo para proteger y conservar sus enseres. Este nuevo espacio, con una superficie de 274 metros cuadrados, representa más del doble del tamaño del antiguo local, que contaba con 112 metros cuadrados.

Este nuevo almacén no solo ofrece una mayor capacidad de almacenamiento —un incremento de 162 metros cuadrados— sino que también facilita una mejor organización y distribución. Ubicado más cerca de la Hermandad, ahora será posible, entre otros aspectos, trasladar los pasos a la iglesia sin necesidad de un camión.

La nave, que cuenta con 228 metros cuadrados en planta baja y 46 metros cuadrados en la primera planta, incluye dos cuartos de aseo y un espacio destinado a que costaleros y hermanos puedan disfrutar de un momento de convivencia y refrigerio tras los ensayos. Además, la seguridad de los enseres está garantizada con un sistema de alarma y cámaras de vigilancia, asegurando así la protección del patrimonio corporativo.
Con este nuevo almacén, la Hermandad podrá almacenar sin problemas los tres pasos de salida, las parihuelas de ensayos, el paso de la Cruz de Mayo, así como las estructuras de altares, cruces de penitentes, carros de cera y otros enseres.

En el comunicado emitido al efecto la Junta de Gobierno, ha mostrado su agradecimiento a todos los hermanos que han contribuido a hacer posible este proyecto ya que sin su dedicación y esfuerzo, este sueño no se habría materializado, así como a todos los que han trabajado incansablemente en la planificación y reforma de este espacio. «La inauguración de este nuevo almacén no solo es un logro logístico, sino que es símbolo del compromiso y la unidad de la Hermandad que, con esfuerzo y dedicación, sigue cuidando su patrimonio atesorado durante sus más de quinientos años», concluye la nota.