La Universidad de Córdoba publica la investigación de Víctor Daniel Regalado sobre los verdaderos orígenes de la hermandad de la Pastora de San Lorenzo

La Pastora de San Lorenzo llegó a su templo, y a su capilla, el 30 de abril de 1722 en una procesión triunfal acompañada por 200 fieles y representaciones de las hermandades de San Lorenzo

Tras varios escritos e intentos de protesta en 1724 se dio la sentencia definitiva en el Palacio Arzobispal. La hermandad de la Pastora de San Lorenzo salía de la clandestinidad

El pasado mes de octubre, informamos en Gente de Paz de que el doctor en Historia Moderna, Víctor Daniel Regalado González-Serna, había localizado en el Archivo General del Arzobispado de Sevilla un pleito inédito celebrado entre la Hermandad de la Pastora de Santa Marina y el clero de San Lorenzo, ajeno al ya conocido de los Válidos. De su análisis e investigación se extraen diversas conclusiones. Un milagro atribuido a la Divina Pastora, ocurrido a finales de 1720 o principios de 1721, fue el elemento que dio impulso a su creación. La formación de la Hermandad se data entre los años 1721 y 1724, siendo este último, el año en que San Lorenzo venció el pleito.

La ejecución de la talla se encargó a finales de 1721 y la imagen llegó en una procesión triunfal al templo de San Lorenzo el 30 de abril de 1722, poniendo en valor la posible atribución a Montes de Oca. Se aporta el documento notarial que acredita la cesión de la capilla original de la Pastora en la parroquia de San Lorenzo en 1726. Esta investigación ha permitido indirectamente conocer la oficialización de la advocación de Jesús del Gran Poder por verse involucrado en la misma problemática de las dobles advocaciones.

Ahora, el propio Víctor Daniel Regalado González-Serna ha anunciado que la UcoArte (Univ. de Córdoba) ha confiado en su trabajo y acaba de publicar la investigación en la que descubre los verdaderos orígenes de la hermandad de la Pastora de San Lorenzo. El investigador ha subrayado algunos de los elementos esenciales de su estudio, incidiendo en que a resultas del mismo, se adelanta unos diez años la fundación de la hermandad, iniciándose en la clandestinidad en 1721 tras un milagro concedido por la Divina Pastora. El muchacho encargó un cuadro con permiso de fray Isidoro y en torno al cuadro surgió una congregación inmediatamente.

En un sermón dado por fray Isidoro en San Lorenzo en febrero de 1721 se opuso a la creación de nueva hermandad dedicada a la Divina Pastora en Sevilla. El clérigo Vicente de la Guardia la organizó desde la clandestinidad. Esto provocó el estallido de un pleito. El pleito se agravó tras el encargo de la imagen de la Pastora a finales de 1721. Negocio que se hizo en secreto para evitar su prohibición y por lo que no podía hacerse un contrato notarial público.

La hermandad de Santa Marina desarrolló un activo papel en el pleito, presentando numerosas pruebas contra la nueva fundación, que estaba siendo tremendamente popular en San Lorenzo y atraía multitud de fieles y limosnas. Esto permitió que pudiera constatarse durante esta investigación la oficialización de la advocación del Gran Poder por un pleito similar contra El Silencio. Por eso, el apoyo de los hermanos del Gran Poder fue muy importante a favor de la creación de una nueva hermandad pastoreña.

Asimismo, se han podido aportar fes notariales dando detalles de cómo la talla de la Pastora de San Lorenzo llegó a su templo, y a su capilla, el 30 de abril de 1722 en una procesión triunfal acompañada por 200 fieles y representaciones de las hermandades de San Lorenzo. En verano de 1722 el juez dio la razón en primera instancia a San Lorenzo, lo que provocó una nueva reacción por parte de la hermandad de Santa Marina alegando que la prohibición de salir de la collación de residencia podría suponer una puntilla económica para la corporación.

El investigador aporta una firma inédita de fray Isidoro en un texto ológrafo donde explica que antes de esta fecha sí podían salir haciendo peticiones de limosnas con permiso, que le fue revocado en el verano de 1722. Se presentan pruebas en verano de 1722 de que la hermandad de San Lorenzo tenía ya junta de gobierno, libros de hermanos, de mayordomía, de actas y que habían encargado un simpecado de plata. La Virgen ya contaba con un incipiente y rico ajuar por numerosos donativos.

En otoño de 1722 Vicente de la Guardia vuelve a la carga organizando unos actos y encarga varios cientos de estampas. Estas estampas fueron demandadas por Santa Marina y se aportan copias y lugar de encargo. Este dato permite conocer una contradicción muy interesante. El famoso pleito de Los Validos incluye una copia de esa misma estampa y el supuesto pleito se dató una década antes. Como la máquina del tiempo no existe quiere decir que ese escrito es de autoría posterior al otoño de 1722. Sobre esto no puedo contar más de momento.

Tras varios escritos e intentos de protesta en 1724 se dio la sentencia definitiva en el Palacio Arzobispal. La hermandad de la Pastora de San Lorenzo salía de la clandestinidad. Hubo recurso en nunciatura que fue rechazado y no se apeló a Roma, siguiente tribunal de apelación. Vicente de la Guardia sale de la hermandad (estoy trabajando sobre su biografía, habrá segunda parte). En 1726 Pedro de Bertendona cede ante notario la titularidad de la capilla en San Lorenzo, con el requisito de permitir enterramiento a su familia.

Tras esta cesión la corporación comenzó a reunir limosnas para el encargo del retablo, ya construido en la década de 1730. Por esta razón, ante la ausencia de información, se pensó que la hermandad había nacido en la década de 1730. Y el borrego de 1732 con autoría de Hita llevó a pensar lógicamente que la Virgen fuera suya cuando, en realidad, se ejecutó desde finales de 1721 y llegó al templo el 30 de abril de 1722. En 1722 Hita era un niño pequeño. Se retoma así la tradicional autoría de Montes de Oca. Por otro lado, esta investigación es un trabajo de Historia Social que permite conocer mejor el desarrollo y evolución de la devoción pastoreña en la ciudad de Sevilla en las primeras décadas del siglo XVIII.