La Hermandad de la Vera-Cruz de Jaén, cuya salida procesional es una de las más esperadas de la capital del Santo Reino, ha tomado la determinación de renovar su acompañamiento musical para el crucificado con vistas a la próxima Semana Santa. Así lo ha notificado la corporación del Santo Reino mediante un sucinto comunicado divulgado en su web oficial.
En virtud de este compromiso, la brillante música de la Banda de Cornetas y Tambores de la Salud de Córdoba volverá a poder escucharse en la capital jienense el Jueves Santo, fruto del buen binomio que se ha formado entre la Hermandad y la formación musical, y que ha llevado a ambas partes a prolongar su relación contractual un año más.
Será, por lo tanto, el tercer año en el que la formación musical del Naranjo brinde su oración hecha plegaria para el crucificado de la Vera-Cruz, para deleite del pueblo jienense. El imponente crucificado es una talla del granadino Domingo Sánchez Mesa (1903-1989) realizada en 1950 e inspirada en el granadino Cristo de la Misericordia, de José de Mora. Se encuentra muerto en una cruz arbórea con corona de espinas, vencido por el peso de su cuerpo que pende de los clavos de las manos. Paño de pureza atado con un cordón de oro, que se anuda en el lado derecho. Preside en la capilla de la Congregación, junto a las imágenes María Stma. De los dolores y San Juan.
Procesiona sobre soberbio trono barroco compuesto por respiradero y canasto tallado y pan dorado. En los costeros del canasto destacan cuatro capillas, dos por costero. Procedente del taller sevillano Antonio Sánchez González (1959). Se ilumina por cuatro candelabros cimbreantes con siete guardabrisas cada uno, tallados y pan dorados, siendo unos de los más soberbios candelabros cimbreantes.





