La Hermandad de la Santísima Vera Cruz de Sevilla ha convocado la quincuagésima sexta edición de sus tradicionales Juegos Florales, certamen poético dedicado a su Titular, la Santa Vera Cruz, que volverá a reunir creación literaria y devoción en torno al misterio de la Cruz. El acto se celebrará el 6 de mayo de 2027, jueves, en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, sede de la corporación.
El reconocimiento principal estará destinado al autor del tríptico de sonetos dedicado a la Santa Vera Cruz que resulte vencedor. El galardón estará compuesto por la flor natural y una dotación económica de 1.500 euros.
José Antonio Rodríguez Benítez ejercerá como mantenedor
La Hermandad ha designado como mantenedor de la LVI edición a José Antonio Rodríguez Benítez, quien fue pregonero de la Semana Santa de 2026. Su presentación correrá a cargo de Juan Miguel Vega Leal, mantenedor de los Juegos Florales correspondientes a la edición anterior.
El jurado encargado de valorar las composiciones estará presidido por Rogelio Reyes Cano y contará asimismo con José Agustín Hernández Sánchez, José María Rubio Rubio, Enrique Barrero Rodríguez, Manuel Henares Ortega, Lutgardo García Díaz y Jesús Tortajada Sánchez.
Composiciones inéditas y tres sonetos sobre el misterio de la Cruz
Las bases establecen que las obras deberán ser inéditas, originales y fruto de la creación personal de sus autores, además de estar redactadas en lengua castellana y ajustarse íntegramente a las condiciones fijadas por la organización.
Los trabajos tendrán que remitirse a la Hermandad de la Vera Cruz, LVI edición de los Juegos Florales, c/ Baños, 17, 41002 Sevilla, antes del 16 de abril de 2027, fecha establecida como límite para la recepción de las composiciones.
El procedimiento de presentación preservará el anonimato de los participantes. Cada trabajo deberá introducirse en un sobre cerrado cuyo exterior recogerá exclusivamente el lema escogido por el autor. No podrá aparecer en él nombre, firma, iniciales, seudónimo, remite, dirección postal, logotipo, membrete, marca ni cualquier otro elemento susceptible de revelar, directa o indirectamente, la identidad del participante.
Dentro de ese primer sobre deberán figurar el trabajo, igualmente sin ningún elemento que permita identificar a su autor, y un segundo sobre cerrado. En el exterior de este último aparecerá únicamente el mismo lema empleado en el primero, mientras que en su interior deberán incorporarse nombre y apellidos, dirección postal y teléfono del participante. De manera voluntaria, el concursante podrá añadir también un breve currículum, una reseña biográfica o una presentación personal.
La convocatoria limita la admisión a aquellas propuestas que cumplan todas estas condiciones y estén integradas por tres sonetos en los que se glose el misterio de la Cruz.
Un fallo inapelable y mecanismos para comprobar la autoría
La participación supondrá la aceptación plena de las bases y de las decisiones que adopte el jurado durante su deliberación. El fallo será dado a conocer en el correspondiente acto literario y tendrá carácter inapelable.
Además, los miembros del jurado podrán recurrir a los procedimientos de comprobación que consideren necesarios para verificar tanto la originalidad como la autoría de las obras. Para ello, las bases contemplan expresamente la utilización de medios humanos y técnicos, programas informáticos, bases de datos, sistemas de comparación o detección de similitudes, herramientas antiplagio y cualquier otro recurso tecnológico disponible que permita detectar coincidencias con obras preexistentes, reproducciones totales o parciales, plagios o posibles vulneraciones de derechos de propiedad intelectual de terceros.
El jurado también podrá declarar desierto el certamen si ninguno de los trabajos presentados reuniera, a su juicio, la entidad suficiente para merecer el reconocimiento. En sentido contrario, si el nivel de las composiciones aconsejara ampliar el número de distinciones, la Hermandad podrá incrementar la asignación económica o fraccionarla o compartirla, sin que los participantes puedan formular reclamación o impugnación por esta decisión.
Asimismo, se contempla la posibilidad de que el jurado conceda hasta dos accésits, que en este caso no estarán acompañados de compensación económica.
Régimen de devolución y derechos sobre las obras premiadas
Las composiciones que no reciban ningún tipo de galardón podrán ser recuperadas por sus autores mediante solicitud escrita dirigida al Secretario de la Hermandad, que deberá presentarse durante los tres meses posteriores a la celebración del acto público de Exaltación a la Cruz que la corporación celebra tradicionalmente en mayo.
Una vez transcurrido ese periodo, la Hermandad se reserva el derecho de propiedad sobre los trabajos que no hayan sido reclamados, pudiendo destinarlos al uso que considere oportuno, incluida su reproducción por cualquier medio. La devolución se efectuará mediante entrega en mano, salvo que concurran circunstancias excepcionales que, valoradas por la propia corporación, aconsejen emplear otro procedimiento.
En el caso de las obras que hayan obtenido cualquier clase de reconocimiento del jurado, estas quedarán en poder de la Hermandad de la Santísima Vera Cruz de Sevilla. La corporación se reserva los derechos de publicación de dichas composiciones, tanto en soportes digitales como impresos, así como su utilización durante un periodo máximo de seis meses, sin que ello genere compensación económica alguna para el autor o autores.
Los antiguos premiados no podrán participar
La convocatoria establece igualmente una limitación expresa respecto a quienes ya hayan obtenido un reconocimiento en ediciones precedentes: los poetas que hubieran sido galardonados anteriormente no podrán volver a concurrir a los Juegos Florales.
Finalmente, las bases advierten de que la comprobación de cualquier incumplimiento de las condiciones establecidas podrá llevar aparejada la exclusión del certamen. Si la irregularidad se detectase después de haberse concedido el galardón, este podrá ser revocado, con la consiguiente pérdida del premio y obligación de reintegrar, cuando corresponda, las cantidades percibidas.
Fotografía: Miguel Navarro





