Hay «detalles que hacen grande a una hermandad», muestras de generosidad que sobrepasan del mero hecho físico, para adquirir un componente simbólico dotado de una trascendencia que alcanza límites inabarcables. Este es el significado implícito del hermoso regalo que la hermandad de la Vera Cruz ha querido ofrendar a quien está llamado a despertar la fe en un barrio marcado desde siempre por la devoción a la Madre de Dios.
Una túnica blanca, símbolo de pureza y de divinidad, lisa y humilde pero dotada de un profundo simbolismo que ha de servir de inicio para una relación profunda que alimente la memoria de dos corporaciones de la ciudad de San Rafael, la Vera Cruz y la Pro Hermandad de la Bondad, unidas para siempre en virtud de este regalo.
Así lo ha querido reconocer la joven corporación cordobesa que ha emitido una emotiva nota pública, a través de sus medios oficiales de información, para certificar el inmenso agradecimiento a la cofradía del Campo de la Verdad por un regalo inolvidable que ocupará para siempre un lugar de privilegio en el corazón de sus hermanos.





