La Virgen de la Anunciación recorrerá en procesión las calles de Juan XXIII este domingo

El barrio sevillano se prepara para recibir con fervor a su titular gloriosa en una tarde marcada por el aroma de mayo y la devoción popular

Continúa el mes de mayo —tradicionalmente consagrado a la Virgen María— con una nueva cita en el calendario de las Hermandades de Gloria. En esta ocasión, será el barrio de Juan XXIII quien acoja el discurrir procesional de Nuestra Señora de la Anunciación, titular de la corporación que tiene su sede en la parroquia homónima.

La imagen de Nuestra Señora de la Anunciación constituye el principal tesoro devocional de la hermandad que lleva su nombre. Con una belleza singular y delicada ternura, representa a María en su juventud, en el instante revelador de la Anunciación. Según el estudio llevado a cabo en 1991 por el profesor Peláez del Espino, la talla fue realizada en la segunda mitad del siglo XVIII, y su autoría se atribuye con razonable fundamento al insigne escultor Duque Cornejo. Aunque las manos no se corresponden con la época del cuerpo, podrían ser piezas anteriores, vinculadas a la escuela montañesina del siglo XVII, lo que añadiría aún más riqueza histórica y artística a esta venerada efigie mariana.

La procesión gloriosa tendrá lugar este domingo, 25 de mayo, con salida programada a las 19:00 horas desde el templo parroquial. La Virgen recorrerá un itinerario que la llevará por algunos de los enclaves más significativos de su feligresía: plaza del Encuentro, Los Claveles, Doña Francisquita, Paco Reyes Paquiro, Nescania, La Calesera, Fase nº 4, La Montería, Fase nº 3, y de nuevo Los Claveles, concluyendo su recorrido en la plaza del Encuentro, donde se prevé su entrada en torno a las 23:15 horas.

El cortejo estará arropado musicalmente por la Banda de Música Virgen de las Angustias, procedente de Sanlúcar la Mayor, que pondrá sus sones al paso de la imagen, contribuyendo a la solemnidad y alegría del acontecimiento.

Esta salida procesional constituye una de las citas más esperadas en el ámbito de las Glorias de Sevilla, y es reflejo de la vitalidad con la que el barrio de Juan XXIII vive su fe mariana, congregando cada año a vecinos y devotos en torno a una advocación que ya forma parte del alma de la comunidad.