Como es sobradamente conocido la Hermandad de la Paz y Esperanza Coronada participará el próximo sábado 11 de octubre en el histórico Vía Crucis Magno organizado por la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, acontecimiento que reunirá a una selección de imágenes titulares de la ciudad para rezar públicamente las estaciones en torno al misterio de la Pasión en conmemoración del 600 aniversario de la instauración del primer Vía Crucis de Occidente por el beato Álvaro de Córdoba. La Dolorosa de Juan Martínez Cerrillo procesionará en su paso de palio, acompañada por un cortejo de 50 hermanos de luz y el tradicional cuerpo de acólitos, amén de la presidencia, en una jornada que se anuncia como uno de los momentos más relevantes del presente año cofrade.
Una vez finalizada su participación en el acto, la imagen regresará a su sede canónica de la plaza de Capuchinos ese mismo sábado 11 de octubre, completando en la misma jornada su traslado de ida y vuelta, sin pernoctar en el interior de la Catedral. De este modo, la corporación que preside Julio Mifsut ha optado por una fórmula que subraya la excepcionalidad del evento y mantiene la ligazón con su templo, en una decisión que conjuga el carácter extraordinario del rezo con la fidelidad a la sede que custodia a su Dolorosa coronada.
Conviene recordar que en la reunión informativa celebrada en los salones parroquiales del Beato Álvaro de Córdoba —cuya celebración fue desvelada por Gente de Paz—, la Agrupación de Cofradías ofreció a las hermandades participantes que no formarán parte de la exposición permanente en la Catedral, que se desarrollará entre el 12 y el 18 de Octubre, la posibilidad de regresar a sus respectivas sedes canónicas tras concluir el rezo del Vía Crucis, saliendo del Patio de los Naranjos por la puerta de Santa Catalina. También se abrió la opción de permanecer durante una semana en el interior de la Catedral y efectuar el regreso el sábado siguiente, bien mediante un traslado público o privado. La Hermandad de la Paz y Esperanza ha declinado esta última opción, reafirmando su voluntad de cerrar su participación en la misma jornada con el retorno a Capuchinos.
La Hermandad anima a todos sus hermanos y devotos a seguir de cerca los canales oficiales de comunicación, incluidas las redes sociales y el canal de WhatsApp, donde se ofrecerán en los próximos meses todos los detalles logísticos, horarios y recomendaciones para el correcto desarrollo de este acontecimiento tan esperado.
Cultos y actividades para el mes de junio
Concluido el mes de mayo, tan intenso en celebraciones marianas, la Hermandad de la Paz y Esperanza afronta el mes de junio como epílogo litúrgico y formativo del curso, con una serie de actos que invitan a la participación y la vivencia comunitaria.
El jueves 12 de junio se celebrará la última sesión del bloque de formación de este año, centrado en «El Evangelio como Buena Noticia», una propuesta que ha buscado ahondar en el mensaje salvífico desde la experiencia fraterna de fe.
El sábado 14 de junio será momento para los más pequeños, con una jornada de esparcimiento para los PequeHumildes, un espacio ya consolidado en la vida de la Hermandad y que contribuye a forjar vínculos desde la infancia en el seno cofrade.
El domingo 22 de junio, la corporación participará activamente en la solemne celebración del Corpus Christi, tanto en la Eucaristía como en la procesión que recorrerá el centro histórico. En fechas próximas se remitirán todos los detalles organizativos para facilitar la presencia de los hermanos.
Por último, el domingo 29 de junio se celebrará la tradicional misa de Hermandad, que pondrá broche al calendario mensual y servirá como acto de comunión en torno a sus Sagrados Titulares.
Entre la liturgia y la esperanza, entre el júbilo infantil y la solemnidad del Corpus, la Hermandad se encamina con paso firme hacia un mes de octubre en el que Córdoba volverá a mirarse en el espejo de su fe más profunda.





