La Virgen de la Salud, la joya atribuida a Juan de Astorga que habita en el Santo Ángel de Sevilla saldrá en procesión en su paso de palio el Sábado de Pasión de 2027, a tenor del anuncio efectuado por el prior del convento carmelita, fray Juan Dobado, en el Cabildo General celebrado la pasada semana, siempre que se cumplan los plazos de ejecución previstos. Actualmente el taller de bordados Salteras ha comenzado a acometer el bordado del techo de palio.
Afín al manto de María Santísima de la Salud, Sergio Cornejo diseñó los bordados del palio, que fueron presentados en 2022. El conjunto se compone del juego completo de bambalinas, techo de palio, así como faldones integrando la orfebrería del respiradero, con la intención de proponer un proyecto armónico, junto a la saya a juego con el manto.
Tal y como ocurriera con el diseño del manto, siguiendo el criterio artístico dispuesto por el Prior de la Orden, Fray Juan Dobado Fernández O.C.D, Doctor en Historia del Arte, el diseño de Sergio Cornejo Ortiz se inspira en el estilo im-perio, por coincidir con la cronología atribuida a la propia Imagen.
En la ornamentación de las piezas cobra especial relevancia la utilización de motivos propios del estilo imperio, tales como las guirnaldas, las águilas, las coronas de laurel o la flor de lis abierta, si bien se ha pretendido “sevillanizar el estilo, imprimiéndole una estética local, influida por los bordados que encontramos en el propio convento del Santo Ángel de Sevilla.
Esta decoración se pone al servicio de la simbología tradicionalmente usada en los palios proyectados para albergar a una Dolorosa, donde los motivos florales y vegetales hacen alusión a la resurrección, a la nueva vida que, se inicia tras la redención de Cristo y el sacrificio de Cristo en la Cruz. Por su parte, la lencería geométrica, especialmente desarrollada en el techo y bamabalinas interiores, representan a la perfección y la divinidad, creando una simbolica bóveda celestial para cobijar a la Santisima Virgen.
No puede faltar la alegoria carmelitana, presentando un progrma iconográfico que incluye a la propia imagen de la Virgen del Carmen que preside el retablo mayor de la Iglesia conventual del Santo Ángel, en talla estofada en oro, en la calle central del respiradero frontal, San Jose, los Arcangeles -que iran a los laterales del paso-, y los santos fundadores del del Carmelo descalzo: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la cruz, en la gloria del techo de palio, representando un momento místico ante la imagen del señor crucificado, recogiendo las frases: “MISERICORDIAS DOMINI IN AETERNUM CANTABO” (Cantaré eternamente la misericordia del señor), de Santa Teresa y “DOMINE PATI ET CONTEMNI PRO TE” (Señor, padecer y ser despreciado por ti) de San Juan de la cruz.
Asimismo, en la bambalina frontal, la cartela central que recoge el emblema corporativo se se remata con la corona del escudo carmelitano, caracterizada por contener el brazo del profeta San Elías, con la espada de fuego y la filacteria con el lema “ ZELO ZELATUS SUM PRO DOMINO DEO EXERCITUUM” (Me consume el cielo por el Señor. Dios de los Ejercitos), escoltada por dos ángeles con trompetas, alusivos al juicio final. Por su parte, el anagrama de María Reina, como el manto, preside igualmente el faldón delantero.
El palio se proyecta bordado en oro y setas, con talla de madera, estofada y policromada, sobre terciopelo azul prusia en el exterior y rojo carmesí en el interior. Colores igualmente vinculados al estilo imperio, inspirador de su diseño que, una vez más, se ponen al servicio de la simbología de la obra.












