La Hermandad de la Salud de San Isidoro se dispone a vivir sus días más esperados del año con la celebración de sus cultos anuales y, muy especialmente, con la salida procesional de Nuestra Señora de la Salud, una de las imágenes más veneradas del barrio de la Alfalfa.
La procesión de gloria tendrá lugar el domingo 4 de mayo, en horario vespertino, de 19:30 a 22:30 horas, y recorrerá las calles más señeras de la feligresía: Luchana, Cuesta del Rosario, Francos, Chapineros, Álvarez Quintero, Entrecárceles, San Francisco, Granada, Tetuán, Jovellanos, Sagasta, Salvador, Córdoba, Lineros, Plaza del Pan, Alcaicería, Alfalfa, San Juan, Boteros, Cabeza del Rey Don Pedro, Alfalfa, Jesús de las Tres Caídas y regreso por Luchana.
Esta procesión representa mucho más que un desfile devocional: es el reencuentro del barrio con su Patrona histórica, y la apertura solemne del ciclo letífico mariano de Sevilla, devolviendo a las calles la elegancia, la espiritualidad y el perfume clásico de las antiguas procesiones de gloria.
Cultos previos
Los actos comenzarán con el Solemne Triduo en honor de Nuestra Señora de la Salud, que se celebrará los días 30 de abril, 1 y 2 de mayo a las 20:30 h, siendo predicado por el Rvdo. P. Juan Antonio Carrera Páramo, SSP, Director Espiritual de la Hermandad de la Cena y Superior de los Padres Paulinos en Sevilla.
El sábado 3 de mayo, al término de la misa de las 20:00 h., tendrá lugar la entrañable «Procesión Chica» por las naves del templo, una cita especialmente esperada por los más pequeños y las familias.
La Fiesta Principal de Instituto se celebrará el domingo 4 de mayo a las 11:30 h., presidida por el Rvdo. P. D. Geraldino Pérez Chávez, párroco y director espiritual de la Hermandad.
Historia y devoción
Ya en 1674 se tienen noticias documentadas de esta corporación, conocida entonces como «Congregación y Esclavitud», y cuya imagen titular alcanzó enorme fama de milagrosa. Su capilla fue durante siglos uno de los santuarios más frecuentados por la nobleza sevillana y por el pueblo fiel. En 1852, los Duques de Montpensier ordenaron celebrar una función solemne por la salud de la reina Isabel II. Aunque sus cultos externos quedaron suspendidos entre 1959 y 1980, la imagen volvió a las calles en 1981 para el Pregón de las Glorias, y desde entonces la primavera sevillana no se entiende sin el paso de la Virgen de la Salud por el barrio.
Patrimonio artístico
La Virgen es una imagen de talla completa de gran valor, fechada en la primera mitad del siglo XVI, con influencias del gótico final y los primeros ecos del Renacimiento. El Niño Jesús que porta, conocido cariñosamente como “el Chato de la Costanilla”, es una verdadera joya del naturalismo sevillano.
El paso, con peana antigua y figuras de los cuatro Arcángeles, forma un magnífico “altar ambulante” cargado de simbología. Entre sus elementos más destacados figuran también una corona de oro de ley del siglo XIX y una cuidada colección de mantos bordados, destacando el azul pavo, obra de Teresa del Castillo, que suele lucirse en la procesión.
Curiosidades
Antiguamente, la Virgen de la Salud fue conocida como “la Virgen Canaria”, por creerse erróneamente obra de un escultor isleño. Este título llegó incluso a reproducirse en estampas devocionales de la lejana localidad asturiana de Mieres.
Con su iconografía única, su historia centenaria y la emoción que despierta en su feligresía, Nuestra Señora de la Salud volverá a derramar su gracia por las calles de Sevilla, en una cita que ya es indispensable para los devotos de las Glorias.





