La Virgen de la Sierra protagoniza su tradicional Bajá

María Santísima de la Sierra Coronada, una de las devociones esenciales de toda la Sub-bética cordobesa, volvió a ser protagonista absoluta durante la tradicional “Bajá” desde su santuario en el que habita a la ciudad de Cabra envuelta en una marejada de fe en la que más de tres mil personas llevaron en volandas a la Madre de Dios. La imagen llegó a su pueblo en torno a las diez y media de la noche.

Tras su llegada a la localidad, el alcalde, Fernando Priego, impuso a la Virgen, en su condición de alcaldesa perpetua, la vara de mando, momento en el que varios coros y agrupaciones musicales interpretaron “las Coplas de la Virgen” en honor de la Reina de la Sierra.

El camino fue abundante en momentos de singular emotividad y belleza como los vividos en la Cuesta de las Promesas o el Peñón de la Beata o cuando fue llevada a hombros por las mujeres egabrenses. Con la llegada de la Virgen comienzan oficialmente las fiestas de Cabra que cada mes de septiembre se desarrollan en su honor.

Concluido el traslado, que culminó una larga e intensa jornada de vítores, palmas, emociones y vivas, la Virgen, entronizada en sus andas, fue dispuesta en el altar de la parroquia de la Asunción, donde ya aguarda las constantes visitas de todos los egabrenses.

Para la ocasión, María Santísima de la Sierra luce una nueva saya donada, obra de Antonio Jesús del Castillo, bordada como los mantones de Manila en seda gris plata perfilada en plata y enriquecida con lentejuelas y canutillo y cristales.